Leonardo Chamba H.
Continuación I. Poscosecha. Este término se refiere a la etapa que incluye todas las actividades que deben ser cumplidas junto con la cosecha, para ofrecer una mercancía agrícola de excelente calidad, desde el momento de la recolección hasta que llega al consumidor final. La calidad inicial del producto cosechado no puede ser mejorado aplicando tecnologías durante la etapa de poscosecha; sin embargo, es posible conservar dicha calidad por largos períodos de tiempo, utilizando sistemas modernos de conservación y transformación (Agrosavia, Col.).
Labores poscosecha. Selección. Los granos, frutos y partes vegetales recolectados se seleccionan para separar aquellos que no presentan las condiciones apropiadas para su comercialización; se descartan para el traslado al mercado los frutos que presentan daños mecánicos, deshidratación, ausencia de pedúnculo, manchas causadas por agentes biológicos y defectos físicos y fisiológicos. Además, en el caso de los frutos, estos deben tener como mínimo las siguientes características: estar sanos; tener el tamaño, el peso y la forma promedio de la variedad; estar libres de materiales extraños visibles como tierra, polvo, agroquímicos; presentar el pedúnculo completo; no presentar deformaciones, hundimientos o arrugamientos.
Clasificación. Una vez que se efectúa la selección del producto se procede a su clasificación, con el fin de unificar la calidad, de acuerdo con una o varias características, como color, tamaño, peso y sanidad. La clasificación conduce a conformar categorías o clases comerciales del producto. Sobre este factor, al igual que en el resto de los países del ámbito internacional, nuestro país dispone de un organismo nacional denominado INEN (Instituto Ecuatoriano de Normalización), que es el encargado de generar las normas técnicas para su aplicación en todo el territorio nacional. Por consiguiente, el INEN ha elaborado una extensa lista de documentos sobre productos agrícolas, en la que se hallan incluidas las de granos, frutos, y hortalizas frescas, que son de aplicación obligatoria por parte de todas las personas inmersas en la producción agrícola. A manera de información, expongo un texto resumido relacionado con el tomate de árbol: Norma Ecuatoriana INEN 1909:09-2016. Tomate de árbol. Clasificación por tamaños, en milímetros, medidos sobre el diámetro ecuatorial: grande, mayor a 55 mm; mediano 45-55 mm; pequeño 35-45 mm. Características físicas: enteros; sanos y exentos de podredumbre o deterioro que hagan que no sean aptos para el consumo; limpios y exentos de cualquier materia extraña visible; exentos de plagas que afecten al aspecto general del producto; exentos de humedad externa anormal, salvo la condensación consiguiente a su remoción de cámara frigorífica; exentos de cualquier olor y sabor extraños; ser de consistencia firme; tener un aspecto fresco; tener una piel brillante.
Concepto de calidad. La calidad de un fruto, hortaliza o legumbre es la suma de una combinación de características, atributos y propiedades que le otorgan valor como alimento para los consumidores; estas cualidades, en conjunto, se refieren a la calidad comercial, calidad higiénica y de protección de la salud, y calidad nutricional.
Envase. Es un elemento fundamental en el que se recoge el producto para su traslado desde el terreno de cosecha al lugar de acopio, área en la cual, según el tipo de producto, se procede a su manejo poscosecha. Cuando se trata de productos delicados, como frutas tropicales (mango, papaya, cítricos) o frutos (plátano, guineo, aguacate), para evitar el riesgo de lesiones, se los acarrea en canastos de carrizo o de material plástico (conocidos comúnmente como “gavetas plásticas”), siendo apropiado el más grande (60 cm de largo, por 40 cm de ancho y 40 cm de alto. Luego de la labor de selección y clasificación se procede a pesar y colocarlos en los respectivos envases para su transporte al lugar de destino: sacos de yute o plástico (granos y tubérculos), cajas de madera o canastos plásticos de menor tamaño (frutas-frutos). (Continuará).
