No me importa si las balas
o los drones endiablados
son de un lado u otro lado,
los que cuenta es que son malas.
No me importa si son gringos,
israeles o iraníes
es que queman como ajíes
y los matan sin distingo.
Y la paz de los benditos
¿Qué pasó, mis colorados?
con sus actos alocados
han quedado medio fritos.
Pareciera que la muerte
sopla cerca a sus cachetes
y despliegan mil cohetes
con el alma negra, inerte.
Los que pierden son los seres
indefensos de ambos bandos,
los que sirven como blancos
en un mar de padeceres.
Este asunto medio fiero
no se acaba en dos semanas,
por las puras y las ganas
de espantar el avispero.
Como ven, no han sido giles,
los de Irán y sus aliados
han tenido camuflados
muchas armas y misiles.
Ayayay, se armó el relajo,
les salieron respondones,
ellos tienen armas, drones,
y suicidas, pero en “gajo”
Y las víctimas se cuentan,
por decenas y hasta cientos…
presidentes virulentos
que, por fama, hasta se enfrentan.
Ojalá, que este asuntito,
no trascienda y se termine
y la gente no extermine
y le pongan finiquito.
