POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO
¿Hasta cuándo la mente del hombre antepone sus afanes de hegemonía y ambición, a los intereses del planeta y de la población mundial? Es una eterna pregunta que creo que todos los que tenemos dos dedos de frente nos seguimos planteando, es que lo que ahora mismo ocurre en el mundo, nos induce a continuar con esta interrogante que no parece tener respuesta puesto que el hombre busca de todas las maneras posibles consolidar todo el poder y expansionismo no importa cuánto ni cuántos, tenga que aniquilar en su camino hacia una cima engañosa.
Yo, como seguramente muchos soñadores ilusamente pensamos que algo cambiaría en la mentalidad de los seres humanos a raíz de la pandemia, en términos de fraternidad, de pensar en función de comunidad y no sectaria, pero debo aceptar que nos equivocamos de forma rotunda y eso decepciona grandemente. La naturaleza nos demuestra a cada instante lo frágiles e indefensos que somos ante ella, y en lugar de cuidarla y respetarla nos empeñamos en explotarla salvajemente, lo hacemos con fines de inmensa codicia para satisfacer la sed de poder de un minoritario y elitista grupo de naciones e individuos que no han entendido ni entenderán que todo lo que le hagan a la naturaleza, afectará a todos los habitantes de la tierra incluyéndolos a ellos, y no habrá tecnología ni millones que pueda detener los devastadores efectos de tanta depredación y abuso.
El hombre está bordeando peligrosamente los insondables abismos de su inminente destrucción, y esta terrible realidad debería preocuparnos y tener nuestra completa atención, pero en lugar de aquello, nos mantienen pendientes de los escándalos políticos que se suceden uno tras otro, haciendo que descuidemos lo realmente importante, estamos perdiendo demasiado la capacidad de reacción ante lo que nos atañe a todos. Nos quedamos estáticos frente a las barbaries que se cometen ante nuestros ojos, dejamos que solo los activistas en favor de la naturaleza protesten mientras nosotros observamos esas protestas desde la comodidad de nuestro hogar por redes sociales, esto que viene ocurriendo en el país con la luz verde que se ha dado a la explotación minera a gran escala nos afectará a todos pues los recursos hídricos que abastecen de líquido vital a grandes sectores poblacionales se verá grandemente perjudicada por los insumos químicos utilizados por las mineras, provocando contaminación, enfermedades y muerte a su paso
No se necesita ser un erudito en materia ambiental, para darse cuenta de la magnitud de este desacierto aprobado por una mayoría oficialista en la asamblea que a quienes se opusieron a votar a favor de esta ley, los expulsaron de sus filas sin miramientos. Los asambleístas sumisos e indolentes han vuelto a darle una bofetada a quienes los pusieron allí, que ni siquiera representará riqueza para las arcas fiscales, porque como siempre nos quedaremos con la rebanada más delgada del pastel, mientras las grandes multinacionales se quedarán con la más gorda ¡Hasta cuando!
