Con filosofía del pájaro carpintero

Sandra Beatriz Ludeña


En tiempo de crisis hay quienes piensan que no es posible utilizar la Filosofía, por considerarla estéril para generar soluciones. Tantas personas dirán ¿para qué preguntar y seguir dándonos la vuelta en lo mismo? Sin embargo, hay un buen ejemplo en el pájaro carpintero. Ahora lo explico.

Si es cierto que en estos momentos de crisis, estamos saliendo del encierro que significó la cuarentena, también es cierto que ocurre, que ya nadie es el mismo. Salimos, pero cómo salimos, con una sensación de apatía y tristeza. No es solamente la enfermedad y la muerte que ha traído el virus, es también, ese temor que no se acaba, que carcome.
Yo era andariega, por mi gusto de caminar, ahora no me siento cómoda por saber que al andar puedo ponerme en riesgo; actos tan simples que sustentaban la autoestima, como reunirnos con amigos, tomarnos un café, o socializar con gente, se está volviendo complicado. Ni se diga, para los emprendedores que atendían con alimentos preparados como cafeterías, heladerías, restaurantes y otros tantos.

La incerteza de la nueva normalidad asoma ante los ojos, hay muchas preguntas flotando. Todas las estructuras han sido movidas. Hay sinnúmero de expectativas, afrontar el cambio, sentir que no estábamos preparados, nos deja en la vereda.
Los gremios se resisten al teletrabajo. Y es verdad, hay tanto profesional que sabe mucho de su materia, pero no sabe de telemática. Vaya, que si de filosofía se trata, creo sinceramente que a mí me ha servido mucho en tiempos de crisis y es hora mirarla desde un punto más profundo.

La filosofía tiene como eje la incertidumbre, siempre fue usada para comprendernos y comprender el mundo. En tiempos tan inciertos, es propicia. Se me ocurren preguntas: ¿Cómo saco del lobo ahogado un pelo? ¿Cómo me salvo y salvo mi negocio? ¿Cómo me adapto a esta nueva realidad?

Al parecer nos están poniendo a prueba. La nueva normalidad o realidad nos exige que subamos de nivel, que nos adaptemos al cambio. Hay gente que dice: Pero ¿cómo pago las facturas? ¿Cómo vendo? Cómo… si nadie confía en nadie.

El pájaro carpintero no deja de picotear la madera, por más cambios que existan, su naturaleza es avanzar. No piensa en lo que fue en el pasado, menos en lo cómodo del árbol que ahora ya no está porque lo talaron. No se resiste, no reclama, no se aferra, no tiene miedo. Avanza, vive en el presente y su filosofía es la acción.

Así, se afirma la filosofía, si pregunto vienen las respuestas. Es tiempo de reivindicar el presente, que se enfrenta con actividad constante. Si paramos, los problemas nos comen. Con filosofía del pájaro carpintero, que no para de picotear la madera y sigue en el instante. Nada imposible para imitar y adaptarnos.