El folklore nos educa y nos invita a mirar nuestra historia

Campos Ortega Romero

El folklor comprende el estudio e investigación de todas las manifestaciones culturales como: costumbres, tradiciones, vestuarios, comidas, música, danza, fábulas, canto, leyendas, refranes, proverbios, etc., que se transmiten oralmente en los medios rurales y también, en los medios populares urbanos pertenecientes a las regiones naturales del país.

El estudio de tales fenómenos sociales, constituye una ciencia generalmente designada con la palabra inglesa folklore, el termino fue acuñado el 22 de agosto de 1846 por el arqueólogo británico William John Thoms quien deseaba crear una palabra para denominar lo que entonces se llamaba “antigüedades populares”, la palabra en si proviene de Folk, pueblo, y lore; termino arcaico que significa doctrina, conocimiento. Por ello la UNESCO, declaró, el 22 de agosto de cada año: Día Mundial del Folklor, para mantener y evitar que estas manifestaciones desaparezcan, en nuestro país, se instituyó el termino Folklore en el año 1951 por el antropólogo Darío Guevara, en su obra: “Esquema didáctico del Folklore ecuatoriano”, sumándose muchos estudiosos, como el Profesor, lojano Hernán Gallardo Moscoso.

El estudio del Folklor en nuestro País, se divide en: Folklor literario: versos amorosos, versos campestres, versos religiosos, versos tristes, versos errantes, desesperanzas, picapleitos, dichos, refranes, proverbios, máximas, apotegmas, sentencias, adivinanzas, acertijos y misceláneas. Folklor social: Artesanías, ferias tradicionales, fiestas religiosas, ceremonias funerarias, fiestas populares, trajes indumentarios, música, instrumentos musicales, danzas, juegos y tipismos recreativos. Folklor alimenticio: comidas típicas del Litoral, comidas típicas de la Sierra, comidas típicas del Oriente, bebidas y otros platos acordes al trabajo. Folklor mágico: magias, magos, brujerías, brujos, supersticiones, hechicerías, buenas costumbres y malas costumbres. Folklor narrativo: novelas, dramas, comedias, sainetes, rondas, cuentos, relatos, leyendas, milagros, devociones, promesas, profecías, maldiciones y vaticinios. Folklor musical: bailes: albazo, alza que te han visto, aire típico, cachullapi, caporal, danzante, despedida, escurriendo la botella, pasacalle, pasillo, sanjuanito, tonada, yaraví, Yumbo. Folklor filológico: El lenguaje dice mucho del hombre y se puede partir del hombre para llegar al hombre. El lenguaje es significante y referencial, es una ayuda para entender mejor los vínculos humanos. Las toponimias, constituyen las ciencias que estudian el origen y significado de los nombres propios del lugar. esta ciencia se denomina también toponomástica. Presentamos una brevísima lista de toponimias lojanas, tomadas de la herencia cultural del Maestro, Hernán Gallardo Moscoso.

“Arcacana: Del malacatus-palta; término que significa: roca blanca. Nombre geográfico del nudo de Arcacana y de una de las elevaciones del norte de Loja. Agualoja: es el agua de las cascarillas. A la cascarilla se le atribuye un origen lojano o por lo menos su descubrimiento por parte del Indio Leiva. Aguaytar: quichuismo generalizado en todo el país. Interpreta el verbo observar. El quichua andino: chapar. Al vigilante del orden público, el pueblo le llama chapa. Ahuaca (Aguaca): del palta uaca: tesoro escondido. Nombre de un cerro e importante comuna asentada en las estribaciones del cerro Ahuaca. Guaco, fantasma cuidador del tesoro. Cangagua: quichuismo ecuatoriano: greda endurecida por el tiempo. Cabeza de cangagua apodo para los necios. Cangonamá: nombre de una cabecera cantonal del Paltas, deviene de Cango y anamá. Cariamanga del dialecto paltense: curi manga, que significa: olla de oro. Nombre de la cabecera cantonal Calvas. Chazo: lojanismo. Cruce de blanco con mestizo campesino. Se designa a toda persona que reside fuera de la capital provincial. El diminutivo chacito le hace afectivo, como los diminutivos de runita, cholita, indiecita, negrita, etc. Curuchupa: criollismo que significa sumiso a los curas. Se los denomina así a los afiliados al Partido Conservador. Consideramos que el folklore nos educa y nos invita a mirar nuestra historia, creemos en la necesidad de incorporarlo debidamente como elemento de enseñanza en todos los grados de la etapa escolar. Así sea.