¿Qué mejora la inmunidad?

Fredy Gustavo Paredes Cuenca

La inmunidad desde el punto de vista biológico es el estado natural de resistencia a la invasión de gérmenes sean estos, bacterias, virus, hongos, parásitos y/o haptenos que pudieran generan enfermedades. Esta resistencia inmunitaria no es un elemento único en el cuerpo humano, es todo un sistema que se encarga de proveer al organismo de múltiples mecanismos de defensa, el sistema inmunitario permitirá enfrentarnos de forma eficiente a los agentes causales de las enfermedades infecciosas.

El sistema inmunitario, si bien es cierto, se forma de un componente humoral y componente celular que contribuyen a una repuesta de defensa apropiada, también depende de una condición innata, individual, es decir, depende de cada individuo que tan robusta sea su respuesta inmunitaria dada su condición general de salud.
La respuesta inmunitaria tiene diversos factores que influyen sobre su función, entonces: cabe una pregunta ¿cómo mejoro mi inmunidad?

Por ser el sistema inmune sujeto a la influencia de muchos elementos, en este artículo voy iniciar la descripción de uno de esos elementos que contribuyen a su función adecuada. Entendiendo que es un elemento valioso para mejorar la defensa ante las enfermedades de tipo infeccioso que incluye a los virus.

EL ZINC es una sustancia mineral constituido por 30 átomos con tendencias a formar uniones aniónicas y catiónicas, que se encuentra como componente en todas las células del cuerpo humano, tiene funciones que benefician a diversos mecanismos del sistema inmunitario en diferentes etapas de la vida, aquí entonces hago énfasis en una de las bondades que posee, la de actuar sobre el sistema inmunitario.

El zinc se encuentra en mayor concentración en el cuerpo humano en los músculos en un 60%, en los huesos 30%, piel 6% y en órganos como la próstata, hígado, riñones, la retina, en el esperma y en menores cantidades en uñas, cabello y orina.

El zinc se relaciona con al menos 300 enzimas sustancias proteicas que intervienen en el metabolismo, además ha demostrado estar presente en todas las células en las que cumple funciones importantes en especial en el crecimiento, por lo que se considera como vital en las etapas de embarazo y en el desarrollo de los niños. Es conocido que interviene en la cicatrización de heridas, metabolismo de carbohidratos, como antioxidante, es necesario para los sentidos del gusto y el olfato e interviene haciendo que la insulina sea más eficiente.

El zinc se encuentra formando parte estructuralmente de las membranas celulares, es un estabilizador de membrana y de la estructura de sustancias como las enzimas. El zinc es fundamental para el desarrollo y división celular, su vinculación con el sistema inmune esta en relación a la producción de citocinas Th1, el desarrollo de los linfocitos B, regula la apoptosis linfocitaria, influye en la actividad de los macrófagos, la producción de anticuerpos que son sustancias proteicas especialmente IgG, todos estos mecanismos nos muestran que interviene en las dos formas de inmunidad tanto humoral como celular.

El zinc no se produce en el organismo por lo que se lo adquiere del consumo de alimentos como la carne, vísceras, huevos, leche y sus derivados, pescado, mariscos, vegetales, frutos secos, menestras. La absorción se da en el intestino delgado específicamente en el yeyuno, su transporte a nivel celular se da por difusión pasiva y trasporte activo para intervenir en el metabolismo.

Los valores séricos de zinc es de 0.72 g/ml y su requerimiento diario es muy variable, esta entre 2 a 12mg de acuerdo a la edad y condiciones como embarazo y la edad de la embarazada.

El zinc se elimina por las heces proveniente de la secreción pancreática y zinc no absorbido, de las células de descamación y bilis en mínima cantidad, por orina esto se da independiente de la dieta, descamación de la piel y por el sudor.

Los requerimientos diarios deben manejarse con cuidado, el tomarlo en exceso puede también llevar a la toxicidad aguda o crónica por consumo excesivo. Dicha sobredosificación puede causar insuficiencia renal aguda e incluso la muerte.

El consumo de zinc suplementario debe considerarse únicamente si no existe una dieta adecuada o existe desnutrición que inicialmente necesita no solo de este oligoelemento sino de muchos nutrientes, por lo tanto, el buen uso del zinc hará de nuestro sistema inmunitario un eficiente, apropiado y robusto mecanismo de defensa contra cualquier agente infeccioso.