Relatos sobre la Virgen del Cisne

Luis Pineda

Felicitamos al CASMUL por el concurso de relatos sobre la Virgen del Cisne, con la participación de los adultos mayores de Loja. Estas actividades culturales, tienen una doble función: valoran a las personas mayores y se recupera una parte de la historia de nuestra lojanidad.

Les comparto el texto que envié al concurso y agradezco a quienes me apoyaron con su voto.

Tres encuentros con la Virgen del Cisne

Alrededor del fogón campesino, escuché numerosos relatos sobre el origen de la Virgen del Cisne, los milagros, los peregrinos, las ofrendas, los castillos, los bocadillos… la imaginación de niño campesino se llenaba de imágenes y deseos de conocer esas maravillas que salían de la boca de mi padre Amador y de mi abuelita Lola.

Década del 50
El primer encuentro con la Virgen del Cisne fue cuando era un niño. Salimos al Cisne los carros denominados mixtos: mitad pasajeros y mitad carga. Fue un viaje donde medio dormido soñaba en la Virgen y en las golosinas que iba a pedir que me compren.

Llegamos, justo, para la misa de 11 de la mañana. Pocas veces hemos sentido tanta emoción religiosa al ver, por primera vez, a la imagen de la Virgen del Cisne y escuchar la prédica del sacerdote sobre los milagros de la virgencita.
A la tarde, fuimos a las famosas chinganas. Para los niños fue una fiesta comer fuera de casa y lo que nosotros escogimos. Pero, el viento y el polvo nos dañaron la fiesta. Al final papá Amador, dijo “no volveremos más” y terminó la frase con el clásico carajo campesino.

Década del 70

El segundo encuentro fue, cuando tenía algo más de 20 años. Pertenecía a la Juventud Independiente Cristiana, fundada por el padre Luis María Martín. Organizamos una peregrinación juvenil con jóvenes de los colegios católicos de Loja. Fue una experiencia inolvidable llena de fervor religioso y promesas a la Virgen del Cisne. Al regreso, en El Guayabal se realizó una hora social, donde cada colegio se lució con la presentación de números artísticos. Recordamos con gratitud y cariño el acompañamiento del padre Luis María y de Mons. Alberto Zambrano, el último obispo verdaderamente pastor.

Década del 2000

El tercer encuentro fue, hace pocos años, con motivo de la investigación sobre la peregrinación a la Virgen del Cisne, que realizamos con la antropóloga Eliana Vivanco, por encargo del Instituto de Patrimonio Cultural.

Fue un acercamiento al mundo de la religiosidad popular desde la visión del profesional pero también creyente.

Una experiencia dolorosa al ser testigos de las dificultades de los peregrinos que tenían enfrentar en lo referente a la movilización, alimentación, alojamiento, delincuencia y frío.

Una experiencia renovadora, de nuestras creencias, por el amor y los sacrificios que realizaban los peregrinos con alegría y esperanza.