Sentido común

Fredy Paredes

El pasar de los días de una cuarentena nos lleva a analizar diferentes matices acerca del aislamiento social y la necesidad de como seres sociales los hombres somos animales de manada, que necesitamos asociarnos con los demás para funcionar como comunidad. Pero cuando esa asociación puede dañarnos como grupo debemos pensar y entender que el simple instinto de asociación no justifica salir y circular libremente.

Si se conoce en forma personal que se tiene una enfermedad se debe ir al Médico para la evaluación correspondiente y seguir sus indicaciones como el aislamiento cuando corresponda y cumplirlo. No se trata de estigmatizar a nadie en lo absoluto, de lo que se trata es de proteger a la misma persona afectada y todas las personas que la rodean en especial a las personas vulnerables.

En un mundo ideal todos cumplen las normas sanitarias, pero en mundos paralelos no todos pueden hacerlo. Zygmunt Bauman plantea en su obra denominada ”Pensando Sociológicamente” que el sentido común es un conocimiento basto del mundo social pero desorganizado, asistemático, inarticulado e inefable del que nos valemos para el diario de vivir. El sentido común es entonces un conjunto de saberes, con significados y validez que dependen de las interacciones de un grupo social. Bauman afirma que la sociología va más allá del sentido común, porque nos permite ver desde diferentes enfoques lo que damos por sentado que en realidad requiere de comprobación. Como lo es, el creer que la ausencia de síntomas deja de ser probable que se puedan contaminar otras personas.

Las personas que están con diagnóstico de Covid-19 verificado con necesidad de aislamiento deben abstenerse de salir a la calle aunque pudieran pensar por sentido común que su derecho a su libre circulación esta disminuido, al parecer existen muchos transeúntes despreocupados que por su desinformación dejan de lado medidas básicas de cuidado y que consideran que su salud es robusta como su estado de oprobio como para poder necesitar de barreras de protección, esta es una manera de interpretar el número creciente, sin pausa de número de infectados.

Los comportamientos audaces y sin conocimiento de la proporción de los daños causados a la población deben parar. El sentido común es insuficiente para protegernos y debemos hacer uso de todos los conocimientos compartidos por estudios valiosos que nos indican normas de protección.

Adicionalmente existe la necesidad de aprender a controlar, manejar esos apetitos desbordados que ahora incluso pueden comprometer la vida propia y la de los demás.