Descubrir lo oculto

Sandra Beatriz Ludeña

Ver más allá de las apariencias es algo que ayuda mucho en la vida. Para nadie es desconocido que existe la clarividencia, pero se cree que es algo para iluminados.

A pesar que no hayamos desarrollado clarividencia, es posible echar luz a los problemas. En la vida cotidiana se vive conflictos, en los que se trata de resaltar lo positivo y ocultar lo negativo. ¿Cómo ver lo que habitualmente no se ve? Hay que contrastar.

¿Qué significa contrastar? Resaltar las partes oscuras frente a lo que está a la luz pública. Poner en evidencia aquello que es ocultado. En la mayoría de conflictos, se busca hacer aparecer al adversario como el malo. Pero, usando la técnica del contraste, se logra resultados sorprendentes.

Cuento una reseña para hacer notar lo que significa contrastar. En un conflicto de un grupo de ancianos con su expatrono (una institución pública), se discute el pago de una bonificación económica por jubilación, la cual es negada por el patrono a sus extrabajadores, pues, se inmiscuyó la intención de venganza de terceros interesados.

Es así, que los ancianos fueron cesados de sus trabajos en un proceso para jubilación. Ellos se acogieron a tal derecho, incentivados por la bonificación económica que se les daría al salir. Esa administración no logró culminar el trámite, quedó pendiente solamente el pago, para que la siguiente administración, lo haga. Al principio ofrecieron pagar, pero, luego con la instigación (de los terceros vengativos), desistieron. Poniéndose en contra de los ancianos, y diciendo: “Que vayan a descansar en pobreza y que pronto descansen en paz”.

Los instigadores son poderosos e influyentes políticamente, ellos arman todo el escenario, crean conflictos, mueven hilos, hacen mitin y cuentan falsedades, con el fin de saciar su venganza. Así, han manipulado hasta llevar a la institución a una negación inconcebible, puesto que siendo la institución la que dio la orden de jubilación, es la misma institución la que niega lo que ya hizo.

El conflicto ha sido llevado ante un Tribunal de Garantías Constitucionales, sin embargo, hasta los jueces han sido engañados, inadmitiendo la acción de protección pedida para los ancianos, la cual ha sido apelada.

Para contrastar y mostrar lo oculto, se rescató una noticia de la fecha en la que se jubilaron los ancianos, y se pidió que se haga otra noticia actual, en un diario digital. Se publicaron las dos noticias en la red social de mayor afluencia de internautas como es Facebook. Ahora el público sabe que el conflicto no es porque algo esté mal, es una venganza de terceros, inmisericorde con los ancianos. ¿Quiénes son los malos de esta historia? No es la institución, no son los jueces. Es el odio humano.