Falta de control: Realidad de los arriendos en Loja en tiempos de pandemia

Por motivo de la emergencia sanitaria surgida a partir del coronavirus, gran parte de locales comerciales cerraron sus puertas. Antes de la pandemia, muchos comerciantes pagaban significativas cantidades de dinero por motivo de arriendo en el centro de Loja, ya que en la ciudad no había un control que fije el monto justo.

En este aspecto, la Ley de Inquilinato estipula que es responsabilidad de los municipios regular los cánones de arriendo en la ciudad, lo que quiere decir que se intervenga por parte de los gobiernos locales para definir techos límites de arriendo y las condiciones óptimas para arrendar, en cuanto a las responsabilidades del arrendador.

El gobierno central trató de proteger a los arrendatarios ante el desahucio mientras dure el estado de excepción y 60 días luego de su conclusión. Pues, el decreto Ejecutivo 1074 decretado en junio pasado por el gobierno vigente así lo estableció.

Sin embargo, los arrendadores y arrendatarios en Loja no lograron llegar a justos acuerdos; por ejemplo, Santiago Calva, es dueño de una peluquería y comenta que las autoridades deben actuar para pedir que los arrendadores sean más conscientes con el arrendatario y cobren un valor mínimo, él afirma que debió pagar 4 meses de arriendo en tiempos de pandemia de forma completa, sin ninguna clase de rebaja por parte del arrendador, pese a que sus ingresos fueron muy bajos.

Asimismo, Ángel Román, era dueño de un cibercafé en la avenida Ramón Pinto, él explica que su negocio cerró porque la dueña de casa no quiso rebajar el valor mensual que le permita continuar con su sustento de vida.
A su vez, Pablo Carrión es un estudiante universitario, él manifiesta que por motivo de la pandemia tuvo que ir a su lugar de origen ubicado en la provincia de Zamora Chinchipe, por lo cual no pudo cancelar el valor del arriendo, ya que su padre quedó sin trabajo y él también perdió el suyo. Pese a ello, la dueña de casa le exigió cancelar el valor total del arriendo acumulado hasta el momento, caso contrario, ella se quedaba con sus pertenencias y no le permitiría ingresar a su cuarto de estudiante ubicado en el sector El Mayorista.

En este aspecto, una representante de un centro de mediación de la función judicial en Loja comenta que los casos de inquilinato se han incrementado, sobre todo en cuanto a desocupaciones de inmuebles, devolución de garantías, pago de cánones de arriendo atrasados; afirma que han predominado las solicitudes de desocupación y todas han llegado a acuerdos.

Ante ello, cabe destacar que la Ley Humanitaria puntualiza que para que los arrendatarios puedan acogerse a esta suspensión temporal, deberán cancelar al menos el 20% del valor de los meses adeudados.