Electores con ojos vendados y confundidos

Antonio C. Maldonado V.

Continuamos por un período conflictivo y sin solución que cada día se complica más; pues, nos aproximamos al proceso electoral que se llevará a efecto en el mes de febrero del próximo año sin haber podido superar o por lo menos contener la pandemia que con las descontroladas medidas gubernamentales y seccionales en cada período de feriado rebrota en forma acentuada habida cuenta que en Europa y en Norteamérica se volvió incontrolable; paralelamente a este nuevo episodio se agrega la oferta de la vacuna para prevenir el contagio lo que demorará, mientras tanto no sabemos qué puede pasar no solo en nuestra República sino en todo el planeta, fundamentalmente si no se observan las recomendaciones de las autoridades, ya que durante los feriados quienes cumplimos las medidas preventivas somos los de la tercera edad que continuamos con feriado o sin feriado en el descanso obligatorio por más de siete meses.

Mientras todo aquello acontece, el proceso electoral que se avecina mantiene en las nebulosas a quienes deben elegir los dignatarios; pues, estamos afectados de la epidemia presidencial que sigue paralelamente con asambleístas nacionales, provinciales y además al Parlamento Andino y los del exterior ya que la mayoría de ciudadanos desconoce a los candidatos a excepción de sus familiares, amigos e integrantes de la agrupación política a la que pertenecen; dentro de esta aglomeración de candidaturas las alianzas presidenciales sufrirán un descalabro por los enfrentamientos porque en cada provincia los candidatos a la Asamblea harán campaña por la lista de su identidad partidista o agrupación política con la identidad numérica que será diferente a la de la alianza; entonces resulta que los electores tendrán frente a ello el 7 de febrero en la forma tradicional o la nueva que se implemente una cantidad de sábanas impresas con la efigie seria o sonriente de los aspirantes, lo que indudablemente turbará a quienes tienen que expresarse en las urnas.

Algo de lo anotado determinará que se produzca un excesivo número de papeletas en blanco o nulas lo que producirá que ningún candidato presidencial triunfe en la primera vuelta y en cuanto a las legislaturas es una incógnita lo que puede suceder porque se puso en vigencia el método de Webster respetando la paridad de género y el voto en plancha por toda la lista en la que pueden estar como decían los antiguos “moros y cristianos”.

Es importante destacar que si bien la aspiración de los políticos es ocupar la Presidencia de la República que es la figura que se perpetua en la historia y percibe remuneración estatal durante su existencia, aunque su administración haya constituido un desastre y haber sido decapitado del solio presidencial por la voluntad popular, sin embargo todos tienen gran interés en obtener la mayoría o una buena cantidad de parlamentarios para que funcione de acuerdo a sus intereses los “amarres” de la partidocracia; esto es, alcanzar el poder ilimitado que puede pesar negativamente en la colectividad; lo que cuando realizábamos estudios de las ciencias políticas en la ilustre Facultad de Jurisprudencia de la UNL analizábamos las doctrinas, trae a mi memoria la célebre frase del ilustre político ingles Lord Acton, Defensor de los Derechos Humanos, de la libertad y democracia que dice: “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe de modo absoluto”.

Esperemos que se lleven a efecto las próximas elecciones y no se posterguen superando los obstáculos del complicado proceso como la falla de la atención oportuna y total del presupuesto de acuerdo a los requerimientos del CNE, lo que sería algo alarmante porque el pueblo desea el cambio en la espera de la pureza y transparencia que debe primar en el respeto a la voluntad soberana.