Marzo, mes de la mujer

Hablar de la mujer es hablar de fortaleza, lucha, trabajo permanente, es la que moldea la sociedad desde el silencio de su hogar como ama de casa y primera educadora de sus hijos, precisamente, el calendario señala el 08 de marzo como Día Internacional de la Mujer, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidad en 1952.

Radialistas apasionados y apasionadas cuenta la historia así: “Marzo de 1857, en la ciudad de Nueva York, miles de mujeres trabajadoras textiles protestaron en las calles de Manhattan por los míseros salarios y las condiciones inhumanas de vida, marzo de 1867, una masiva huelga de planchadoras de cuellos en la ciudad de Troit, estado Nueva York, las mujeres denuncian la explotación laboral, los patrones las amenazan y deben volver a trabajar con salarios menores; agosto de 1910, en la Conferencia internacional de Mujeres Socialistas, en Dinamarca, la lideresa Clara Zetting, propuso el Día Internacional de la Mujer y reclamar el derecho al voto y todos los derechos políticos económicos y políticos, la protesta fue aprobada por unanimidad.

Marzo de 1911, 20 mil mujeres trabajadoras marchan y protesta por más salarios y menos horas de trabajo, las manifestantes, costureras de las grandes factorías de algodón cumplen jornadas extenuantes de 16 horas de trabajo y con salarios de hambre, ocurre que durante la protesta 146 mujeres mueren carbonizadas por el incendio en la fábrica de blusas triangol, donde las obreras trabajaban a puerta cerrada. Marzo de 1917, en San Petesburgo, conmemorando el Día Internacional de la Mujer trabajadora, las amas de casa de los barrios populares han salido a protestar contra el hambre, con sus cacerolas vacías pedían PAN y PAZ, exigen el regreso de sus esposos combatientes, reciben el apoyo de los obreros de Moscú y el ejército se niega a reprimir la protesta y se suman a las protestas y exigen la salida del Zar Nicolás II.

El relato muestra que la declaración del Día Internacional de la Mujer, no es fruto de un reconocimiento social, por el hecho de ser mujeres, sino que es el resultado de la rebelión y la fuerza de miles de mujeres trabajadoras que perdiendo el miedo al sistema reclamaron por su dignidad e integridad en el salario y el cumplimiento de sus derechos. Miles de mujeres sufrieron la represión cruenta y murieron, convirtiéndose en mártires de los derechos de la mujer y su sangre abrió las puertas a una nueva vida.

La lucha continúa hoy por inserción laboral y ajustes en sus salarios en igualdad de condiciones que los hombres. Por mencionar, según cifras del INEC, en Ecuador, las mujeres sufren mayor desempleo y solo el 37.1% ocupan cargos directivos en las organizaciones. Luchan para erradicar la violencia física, psicológica y sexual de las que son víctimas, en nuestro país en los últimos 6 años ocurrieron 431 femicidios, sus victimarios sus novios, su esposo o exparejas.

Que en este mes de la mujer honremos su historia, su trabajo y su lucha por una sociedad más justa e igualitaria.