Desarrollo sustentable, sostenible y medioambiental

No contaremos a futuro con un territorio y una sociedad dina de convivir si destruimos lo que el Creador nos ha dado. “Nuestra naturaleza” María Maldonado (2921). La Real Academia de la Lengua sostiene que sustentable es algo que se puede sustentar por sí mismo; sostenible es un proceso que se mantiene por sí solo, como un desarrollo económico y, que no necesita de ayuda exterior. El desarrollo sustentable de nuestro mundo es una cuestión básica y primordial en la actualidad. Recordemos que ya se han sumado por miles los científicos que anuncian el problema serio que tendremos por el cambio climático. Será afectado el aire que respiramos, abra escasez de agua, el clima cada día será más extremo, los incendios serán incontrolables, etc…

Las personas tenemos la capacidad para no acelerar el cambio climático de nuestro planeta. Para ello, hace falta una gran y evolutiva conciencia personal y social sobre el tema. Según estudios llevado a cabo por el World Business for Sustainable Development, se demostró que la mitad de los jóvenes de nuestro país y otros rincones del mundo prefieren emplearse en empresas que tengan un nivel elevado de compromiso medioambiental. Según las Naciones Unidas, el desarrollo sustentable es aquel que incluye procesos para preservar, conservar y proteger los recursos naturales del planeta en beneficio de las generaciones actuales y de las venideras. En esta fase no se tienen en cuenta las necesidades culturales, políticas y sociales específicas de la persona. Y a su vez estima que el desarrollo sostenible es el que incluye procesos saludables para tratar de satisfacer las necesidades sociales y económicas de una determinada sociedad. Además, atiende a factores culturales y medioambientales de la generación actual, pero se preocupa de no poner en riesgo la satisfacción de las mismas y también de las que están por venir. Podemos entonces observar que las diferencias entre los términos son poco perceptibles. No obstante, se vislumbra que las particularidades de ambos tipos de desarrollo se ubican en la intervención de la persona. Por eso ambos términos se suelen utilizar como sinónimos, y los dos se aplican a la responsabilidad social necesaria que hemos de concebir para vivir en equilibrio con el medio ambiente de nuestro entorno.

Conocidas las diferencias entre desarrollo sostenible y sustentable, llega el momento de pensar qué acciones e iniciativas podemos poner en práctica para el cuidado del medio ambiente. Tanto nosotros como las personas que habitan en este planeta, así como nuestras empresas y nuestra sociedad en conjunto estamos capacitados para cambiar los modelos de desarrollo, permitiendo que este sea tanto sostenible como sustentable. Así pues, si estás en Europa, donde se acuña el término desarrollo sostenible, o si estás en América Latina, donde se utiliza más desarrollo sustentable, las acciones a poner en práctica son exactamente las mismas. En los últimos años se ha popularizado el término economía circular. Durante mucho tiempo, las personas hemos reciclado poco. La economía circular centra su utilidad en la reutilización. Para ello es indispensable potenciar el reciclaje y el mercado de la segunda mano de obra, los objetos usados y cualquier producto que pueda ser reutilizado de alguna u otra forma. En este sentido, también las reparaciones y arreglos vuelven a ser muy importantes, esto se debe a que, aprovechando todo al máximo, se generan menos residuos. Por ello, el reciclaje de botellas de plástico o vidrio, cartón y otros elementos como aceites y excedentes agrícolas pueden ser muy beneficiosos para el medio ambiente y también para una floreciente industria circular basada en la reutilización de recursos. Gracias a estas prácticas hemos conocido empresas que se han empoderado y han crecido mucho basando su producción en las acciones para cuidar el medio ambiente.