Universo eterno (II parte)

Augusto Costa Zabaleta

Planeta de realidades intangibles, de eras milenarias y espacios inconjeturables; de inmemorables y trascendentales acontecimientos; de congruentes y sintomáticas evoluciones; de históricas y progresivas generaciones, en sus rocas de granito, van impregnándose las odiseas protagonizadas por la pujanza creadora de los huéspedes de vuestra hospitalidad.

En el Génesis de la existencia, en el Alfa y Omega de lo creado, radica el agnosticismo de principios y verdades, se han diversificado y cada vez se proliferan más las corrientes filosóficas que entrañan la creación del universo y referente al autor del mismo y al principio de la existencia, corrientes con caracteres enfáticos en sus aseveraciones y penetrantes en sus prácticas, sin que ninguna hasta la actualidad haya culminado finalmente con absoluta certeza de principios inequívocos que satisfagan el poder cognoscitivo del hombre, cada cual propugna y enfatiza con énfasis sus principio, desde los albores de la civilización, hasta la era actual de la cibernética; es la historia testigo fidedigno de los acontecimientos y archivos fehacientes del comportamiento humano y nos narra con veracidad sus facetas.

Mentes iluminadas compenetradas lucidamente en el cosmos, nos aseveren que el Big-Bang, que significa la explosión de la materia y la energía, y el ordenamiento universal, ocurrió hace 14 mil millones de años; la creación del planeta tierra hace 4 mil quinientos millones de años y el advenimiento del ser humano hace 4 mil millones de años.

Los investigadores de la creación del Universo y de las leyes de la naturaleza, en el cenit de la ciencia, como los clásicos: Sócrates, Platón y Aristóteles.