Génesis y péndulo universal

Augusto Costa Zabaleta

Un reguero destellante de estrellas cual efluvios, como hoyos sutiles en el piso del cielo en la inmarcesible y solitaria cima del mundo, en ese confín, portentosa cuna de la humanidad se escucha retumbar el eco divino de la palabra de Dios; las escarmenadas nubes plateadas e impolutas, formando simétricas plataformas inmensurables, alineadas en el arcano infinito del Universo, escalones sucesivos, agigantado sendero hacia la constelación.

Insondables enigmas, milenarios arcanos, potestad soberano del Arquitecto Universal, sabiduría excelsa, ungida a la Divinidad todopoderosa, facultad concedida al Sr. Eterno; con el éxtasis de sinfonías de los coros angelicales, que son las notas hechizadas de las voces celestiales, augurando con filial y apacible amor, la benignidad, la paz serena y bienaventuranza de toda la humanidad.

Trompetas encantadas son los volcanes de nieve eterna, anunciando con armonía la perpetuidad de la existencia, porque, la portentosa misericordia del infinito Dios Creador, es el Genesis y el péndulo soberano, el paradigma y la redención; mientras la vida prosigue generándose con luminiscencia y esplendor, en los mares anecdóticos, fuentes secretas del aflorar de la vida; en los edenes terrenales, con su belleza prístina en eternas primaveras, una luz mortecina matinal, inmortaliza el amor y la esperanza.

Para cultivar los lazos fraternos de la hermandad, los sentimientos más recónditos de la solidaridad, los afectos exquisitos de la caridad, los entrañables e inquebrantables propósitos del perdón, para esculpir en oro y granito la reconciliación universal y perpetuar en la tierra, la esencia noble y sublime de la humanidad, a la que desde su génesis se le imprimió la predilección de la razón, el prodigio del intelecto y la sublimidad de ser protagonista de la ciencia y la tecnología.