Un MANTO LLORÓN te espera en Purunuma

Una caída de agua de aproximadamente 50 metros, historia, Qhapaq Ñan (Camino del Inca), miradores, naturaleza… visitar la parroquia Purunuma, cantón Gonzanamá, es una aventura garantizada.

Espectacular, es la palabra con la que Valeria Armijos, integrante de Loja Trekking Club, define la ruta que empieza en el parque de la parroquia Purunuma, cantón Gonzanamá. “El sacrificio vale la pena”, dice luego de recorrer alrededor de 12 kilómetros para conocer la cascada Manto Llorón, una caída de agua cristalina de 50 metros.

El camino está marcado por la historia y César Piedra, guía turístico, la conoce muy bien. A cinco minutos del parque se encuentra la primera sorpresa. La pirámide de Sungumine desde cuya cúspide se disfruta de una vista única.

Si hay algo que se disfruta durante la caminata son los paisajes y el mejor lugar es el mirador de La Peña. Es un pucará (fortaleza precolombina construida generalmente con gruesos muros de pirca). “Está junto al Qhapaq Ñan o camino del Inca, es un sitio ancestral”, explica César.

“En este tipo de caminatas tratamos de reencontrarnos con nuestra Pacha Mama, con la naturaleza, es un lugar sagrado”, enfatiza el guía principal. El lugar está ubicado junto a la vía que conduce desde Purunuma hasta la parroquia Malacatos donde también está la urna de la Virgen de los Choferes.

Manto Llorón

Empieza el descenso por el Camino Real Andino en medio de terrenos que cuentan con un relieve muy irregular debido a que el ramal de los Andes que atraviesa la parroquia está cubierto por paramos arbustivos, sobre los 2800 msnm.

Y llega la recompensa. Un manto de agua que sorprende por su belleza a los visitantes. “Francamente en Loja tenemos lugares espectaculares rodeados de naturaleza y esta cascada es una muestra”, manifiesta Maritza Altamirano, integrante de Loja Trekking Club.

Para disfrutar a plenitud del salto de agua se requiere de un esfuerzo adicional. Un pequeño descenso y luego escalar unas rocas con cuerda. En el medio, los más aventureros pueden tomar un baño y sentir el poder del agua en sus espaldas.

Mientras empieza el ascenso se divisa la cascada en todo su esplendor. Para mayor seguridad de los turistas, es necesario la presencia de conocedores del terreno. Carlos Herrera Acaro, es un guía turístico de la localidad, que siempre está dispuesto a mostrar las maravillas de Purunuma.

“Hay que ir con calma para ver las cascadas, pailas muy bonitas y en la parte baja existen cavernas en el sector denominada La Cría. Les invito a conocer Purunuma”, dice Carlos Herrera, cuyo contacto es el 0988606579. La ruta concluye en el barrio Las Lagunas.