Evitemos que la naturaleza muera

Los seres humanos del planeta y de manera particular del Ecuador y Loja están en la ineludible responsabilidad de cambiar con urgencia su comportamiento frente a la Naturaleza, caso contrario ésta morirá y también la humanidad.

Todos debemos de preguntar lo siguiente:

  • ¿Qué se está haciendo para evitar la destrucción de la Naturaleza?
  • ¿Cómo es el comportamiento de las autoridades en los diferentes niveles y la población en general para evitar la destrucción de la naturaleza?

Para dar respuesta será de analizar y reflexionar de manera crítica la aptitud y actitud de todos, evidenciando y observando el siguiente comportamiento, de:

  • Cómo se está protegiendo y conservando los ecosistemas de páramo, vertientes y demás ojos de agua.
  • Se está sembrando árboles nativos en los diferentes ecosistemas.
  • No se está provocando los incendios forestales.
  • No se está contaminando el agua con venenos -por los agroquímicos-, con aguas servidas y residuales o si les está descontaminando previamente hasta de devolver las aguas a su curso natural; y, si se desarrolla una agricultura agroecológica campesina.
  • Si se está clasificando la basura, los residuos sólidos y se está depositando en sitios establecidos para su reciclaje; evitando así esparcir en las quebradas, ríos y en el campo abierto.

Si las respuestas y evidencias son negativas, es muy lamentable lo que está pasando con el comportamiento del ser humano, que por su propia decisión, ambición e inadecuada cultura está destruyendo la casa común: la Pachamama y se está suicidando. En caso de ser positiva la respuesta todos deben de felicitarse. Es hora que cada uno reflexione y darse cuenta de cuál es su comportamiento frente a la naturaleza para no causarle daño.  

Es imperativo el cambio de actitud de la población para exigir a las autoridades de las diferentes instituciones que respeten a la naturaleza, puesto que ésta es la única opción; las universidades y centros educativos deben generar ciencia y tecnologías para superar la problemática ambiental indicada; la Asamblea Nacional apruebe leyes que favorezcan a la naturaleza y a la humanidad toda; el poder ejecutivo y demás poderes del Estado deben cumplir y hacer cumplir lo que manda la Constitución y las leyes.