Delirios gastados


¿Por qué naufragar

en el puerto equivocado

si

tenemos

playas

que rezuman de dolor

y alegría?

¿Por qué morir

sin dirección

con la luna

atada a los recuerdos

oscuros del ayer?

¿Por qué vivir

sin el sentido

de la noche

en desbandada,

agujereando las

monedas

de la calma?

¿Por qué soñar

con las manos

cerradas al desenfreno

y los

tobillos

sangrantes

a la cruz?

¿Por qué ser yo

si puedo ser

mañana

y espiral sin fin

en los días más cálidos

de verano?

Por qué las distancias

en la piel

y tus desvaríos

inconformes

de la nada?

¿Por qué

llorar

mares gastados

sin la sal de tus heridas?

¿Por qué tú

y menos yo;

más tú

y menos nosotros

multiplicados

en el huerto milenario

de los ecosistemas?

¿Por qué la existencia

de tus labios

y el réquiem de

tus

ocasos perdidos

en el pliegue de

tu risa?