Jorge Cueva: “Hasta la actualidad no hay justicia para los perjudicados por el cierre de los bancos”

Jorge Guillermo Cueva Falconí emigró del Ecuador por la crisis del cierre de los bancos.

Al igual que cientos de ecuatorianos, Jorge Guillermo Cueva Falconi, también tuvo que emigrar en busca de trabajo para que su familia salga adelante; sin embargo, tras más de 2 décadas fuera del país considera que todavía no hay justicia a los perjudicados por los cierres de los bancos.

Circunstancias  

Cueva Falconí en el 2000 salió de Quito hacia Madrid (España) junto a una gran cantidad de ecuatorianos tras la crisis bancaria; cuando llegó trató de conseguir empleo, pero no fue posible, luego se reunió con otros migrantes y pudo encontrar en el campo.

Dijo a Diario Crónica que él trabajó en la recolección de la fresa, luego pasó a la construcción; cuando logró la residencia española, le permitió viajar a Reino Unido, donde vive hasta la actualidad y labora como ayudante de mantenimiento en un colegio privado.

Motivación

A decir del migrante ecuatoriano, la crisis de ese tiempo fue impactante y contundente, ya que, en “mi caso personal tenía un pequeño negocio de jugos naturales en Quito, llevaba funcionando 3 años, incluso iba abrir una sucursal por la clientela considerable que tenía, sin embargo, cuando llegó el problema de los cierres de los bancos, el emprendimiento se fue de picada porque la gente no llegaba a consumir”.

Su pareja quedó en el negocio; y, él tuvo que salir en busca de empleo -lo encontró como guardia de seguridad-, pero no le alcanzaba; por lo que la oportunidad se le dio de salir del país y lo hizo.

“La dolarización afectó de manera hasta dramática a los ecuatorianos, en vista que la persona que tenía un empleo lo perdió porque las pequeñas empresas quebraron; la gente tuvo que salir del país; y, las personas que tuvo su dinero en los bancos no les devolvieron”.

Añadió que considera que hasta la actualidad todavía no se hace justicia, ya que luego de más de 20 años fuera del país no hay casi cambio. “Tengo fe que, en algún momento a los perjudicados se les resarcirán sus derechos que fueron allanados.(I).