En frontera: Piden se anule concesión que pone en riesgo vertientes de agua

Concesiones mineras causan contaminación al río Macará.

La preocupación por la minería artesanal y la otorgación de una concesión para que realice operaciones en la zona, mantiene en aprietos a la ciudadanía y autoridades del cantón Macará, quienes desde hace algún tiempo piden se dé solución a la problemática.

“La minería sigue campante, contaminando el río Macará, con una máquina inmensa hacen pequeña minería”, dice el alcalde del cantón fronterizo, Alfredo Suquilanda Valdivieso.

El problema se agrava porque desde hace algún tiempo la concesión minera “Macará Mina”, otorgada en 2017, quiere operar en el sector Mataderos.

Y aunque el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica le dio un informe negativo porque en esa zona nace la vertiente que provee de agua potable a la cuidad. Sin embargo, en mayo pasado, se conoció que se concederá la licencia ambiental.

A decir de la autoridad, se seguirá en la lucha para que esto no se concrete, porque de intervenirse la reserva hídrica, los moradores se verían afectados por la contaminación.

Situación

Por ello, precisa el burgomaestre, incluso se expuso la problemática a la Comisión de la Soberanía Alimentaria de la Asamblea Nacional, para que se anule la concesión.

Además, el ministro del Ambiente visitó Macará y conoció la realidad, pero no hay ninguna respuesta. “Solamente se realizan inspecciones.  Se está pendiente para que esto no llegue a consolidarse”.

La preocupación también se extiende a la parte de la localidad de Suyo (Perú), porque también el río que pasa por ese sector fronterizo se ve afectado. Se mantendrán reuniones con las autoridades de ese Estado.

 Operaciones

Otra de las preocupaciones, es que la pequeña minería sigue operando en la parte suroccidental. Es necesario que estas actividades, sean legalizadas para que las labores se ejecuten de forma integral y adecuada, agrega Suquilanda Valdivieso.

Para los habitantes de Macará, esta situación también causa incertidumbre porque las zonas rurales y urbanas del cantón se proveen del líquido vital de las vertientes de agua.

Sonia María Hidalgo, ciudadana macareña, acota que es necesario que no se permitan estas actividades que ponen en riesgo la salud de la población.

 “Esta problemática data de algunos años y es necesario que se retiren del lugar”. (I).