“Seres en el mundo” La experiencia en el objeto

En la Sala Eduardo Kingman de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Loja, se desarrollará la presentación de la obra “Seres en el mundo” -La expectativa en el objeto-. El evento iniciará las 18h30, del jueves 18 de agosto.

Trabajo

Heidegger definió al sujeto humano como ente que está en el mundo, referido a sus propias posibilidades, y a los objetos como instrumentos que forman parte de nuestros proyectos. Esta consigna es trascendental al momento de afirmar la relación sujeto-objeto y las instancias de la objetividad en el plano de lo ontológico-categorial; por ello, la presente exposición propone determinar aquellas relaciones existenciales y materiales en las propuestas de Mauricio Cruz Reyes, René Pérez y Pablo Dávalos.(I).

Mauricio Reyes Cruz. Él aborda la idea sistemática de la estructura y funcionamiento de una base de datos de la memoria, por la que transita y experimenta con aquellos registros personales y sociales en piezas constituidas de múltiples partes que necesitan ser ensambladas en conjunto para canalizar el impacto de la unidad en la diversidad. Recurre a la autofotografía para expandir la sensación claustrofóbica del encierro; proporciona datos cronológicos que reconstruye en diagramas simbólicos realizados con vello facial; ausculta en los problemas sociales urbanos y los muestra en secuencias fotográficas; apropia los elementos arquitectónicos de alto tránsito de la regeneración urbana en una reafirmación espacial detallada según datos recopilados por geolocalización; ilustra la decadencia sociopolítica nacional en una serie de imágenes que pueden definirse como el reflejo de “nuestra idiosincracia criolla”.

René Pérez son una exteriorizada recopilación de sentimientos “encapsulados” y abordados en el último período. Considera importante reformular una yuxtaposición entre la síntesis del sujeto, la fijación del caos en la pose y la impregnación física dentro (de recipientes de vidrio) y adherida (a superficies texturizadas). La pintura roja –en clara alusión simbólica a la sangre– rodea, chorrea las formas y las impregna de una proporcional sensación de martirio y muerte. Hay que recordar que la relación con la carne –como lo plantearon Deleuze y Guattari analizando el trabajo de Bacon– podría ampliarse a Rembrandt, Soutine, Saura y De Kooning, e, incluso, a Dubuffet y las cabezas en descomposición de Hirst. La selección presentada por Pérez puede agregarse localmente al trabajo presentado previamente por Kathy Guarnizo y Karla Padilla.

Pablo Dávalos interactúa con los objetos, que son los soportes de su pintura. Despliega desdoblamientos psicodélicos que han sido una constante en su producción artística. Reversiona las formas ocultas para él que luego se le presentan visibles como resultado de esa fascinación de búsqueda en el interior, en el plano personal. El resultado: aproximaciones materiales que son destellos de recuerdos, anhelos, gustos musicales y cinematográficos, experiencias próximas, donde la interpretación viene enunciada por el uso del color, las formas extendidas y maleables; la disposición de los signos como patrones reinterpretativos en su forma, más no en su contexto. Adicionalmente, ejecuta acercamientos al paisaje desde una visión directa y precisa de la mancha de la pintura, como acciones instantáneas y premeditadas a la vez.