Tispo y forajido rincón

(Federal: El sur como el norte, el oeste como este)

Byron Karryon

Siempre Loja

Aquí: con nuestra sangre encadenada,

Con nuestra voz herida, hundida de cuchillas,

Destrozada por vieja fuerza oscura, vieja fuerza de siglos.

Aquí, ya tan lejos de un libre vivir.

Aquí, con la sangre dormida y el pecho en pesadumbre.

Alejandro Carrión

“La sabia combinación de poderes,

 deja al ciudadano en el más completo goce de sus derechos”

Vicente Rocafuerte

¿El derecho a la felicidad se práctica como un hábito?

Es necesario que los pueblos tengan algo en común.

¿La autoridad y jerarquía se justifica por derecho divino?

La nueva república del ciudadano es el trabajo diario.

Lucha-resistencia popular ante el sistema burocrático.

Pagamos impuestos públicos para la hacienda privada.

Contribuciones para independizarnos de autoridades.

Cambiamos la libertad por caminos de bayonetas humilladas.

Encarcelamos a defensores de los recursos naturales.

¿Reprendemos a la turba informal por trabajar en las arterias?

¿Cómo justificar que somos una mezcla de ofensivas culturales?

El álbum de las vulgaridades políticas se populariza por la prensa.

¿Una ciudad federal es un territorio que está bajo soberanía?

Sobre el apellido de tus taitas guachos que se esconden en jerga.

Como los intelectuales de los redondeles de la década de los 30.

“Hubo allí tantas aves y flores, que en un rato de intensa alegría”

Luz verde a las concesiones mineras con licencias ambientales.

“Somos hijos de Loja, y debemos procurarle continuo adelanto”

Construir réplicas de ciudades en monumentos patrimoniales.

Amarrar concursos de méritos y oposición es sinónimo de trabajo.

La regionalización contra lo que se piensa de realidad geográfica:

Oriundos despojados de sus tierras para servir a los hacendados.

Prometer nuevas obras es construir puertas con bisagras oxidadas.

Extraer la quina del Alto Chinchipe como en el valle de Malacatos.

Por puro capricho y filantropía nacimos en el último rincón del Sur.

Fatigados por las crisis sin corregir y olvidados por las distancias.

No estamos lejos de ser expósitos de nuestras propias literaturas:

Loxa ni en contra de la causa patrióta ni a favor de las arrogancias.

Mano dura a la obrapía de las mesnadas y gendarmes corruptos.

Somos osos de anteojos, andamos caminos sin nombre y destino.

En busca de nutrir el día con raíces amargas pero con dulces frutos.

Madruga mi alma encapotada, la pluma afilada y el espíritu sarpullido.

En medio de la penuria, la región perdió unidad con las fronteras.

Los países vecinos querían repartirnos como un pedazo de cuarzo.

Con la frente y el puño en lo alto el pueblo lojano defendió su tierra.

Héroes quienes jamás venden y permiten invasión a los mercenarios.