Calle de Alamor lleva el nombre de Reinaldo Ortega

En la sesión solemne realizada el pasado 11 de agosto, el Gobierno Autónomo Descentralizado de Puyango, se procedió a realizar la nominación de calles de la ciudad de Alamor, que aún no tenían nombre alguno. El nombre de José Reinaldo Ortega Álvarez, fue uno de los seleccionados para una de las calles, de esta manera lo designaron personaje ilustre.

Biografía

En la Atenas del Ecuador, ciudad de Cuenca, nació José Reinaldo Ortega Álvarez, un 05 de enero de 1904, del hogar formado por Daniel Ortega y Mercedes Álvarez. A pocos meses de nacido, sus padres se trasladaron a vivir en la castellana ciudad de Loja y cuando tenía cuatro años de edad, quedó huérfano de madre. Ingresó a la escuela de los Hermanos Cristianos de Loja y culminó el tercer grado de estudios primarios.

Su espíritu aventurero, visionario y emprendedor hizo que recorriera algunas regiones del Ecuador, hasta que encontró su tierra prometida, la parroquia Alamor, (posteriormente, sería el cantón Puyango) escogida por su clima, sus gentes y su exuberante producción agropecuaria; aquí tomó en arriendo las tierras de María Tizón, donde inició, con lo que más le gustaba, el trabajo agrícola y pecuario, con el pasar de los años fue comprando dichas propiedades y volviéndolas a vender hasta que adquirió una gran finca en el sitio Montehuayco, de la parroquia Alamor, finca conocida como “Balsal”.

Contrajo matrimonio con Elena Cabrera, con quien procreó 3 hijos: Segundo, Luis y Juan Ortega Cabrera. A pocos años de casados, la señora enfermó de amigdalitis y por la falta de médicos especialista en esa época y lugar, falleció. Esta situación hizo que aflorara en don Reinaldo, la necesidad y con ella su vocación por la medicina y el Dr. Zoilo Rodríguez Rojas, lojano, le obsequió el primer libro de donde cimentó sus conocimientos en esta área y con la ayuda del vademécum médico y más libros como anatomías de medicina humana, y utensilios adquiridos en la librería Científica de Guayaquil profundizó la lectura, que la realizaba en la madrugada, y luego la puso en práctica, convirtiéndose en el médico preferido por los habitantes de Puyango; sus recetas las daba de manera gratuita e incluso iba a ver a los enfermos en su propia casa, para lo cual abandonaba la dirección de sus trabajos agrícolas, porque consideraba que se trataba de una vida que era lo más importante, los enfermos al saber de su presencia mejoraban anímicamente, esto evidencia la fe que le tenían, y cuando se trataba de enfermedades muy graves o de operaciones les recomendaba el hospital o clínicas de la ciudad de Loja.

Tenía a su disposición un maletín médico, listo para las emergencias, según los síntomas que daban los familiares del enfermo, iba poniendo las medicinas para llevar, solo les cobraba el valor que a él le costaron, no había recarga, ni costo por la visita o curación, esto evidencia a una persona netamente humanista en toda la extensión de la palabra.

Segundo matrimonio

Su segundo matrimonio lo contrajo con la Srta. Margarita Calderón, fruto de esta unión nacieron 8 hijos: Enma Luz (+), Luis Gonzalo (+), Hilter Hugo, Gilberto Florencio, Reinaldo Vicente, Ulda María (+), luego nace otra niña y le ponen el mismo nombre, Ulda María, y María Ildelira.

La finca de Montehuayco, gracias a la aplicación de las mejores técnicas y labores agronómicas en el cultivo, cosecha, producción, y calidad en el procesamiento del café lavado, la convirtió en granja demostrativa, donde técnicos del MAG, presentaban sus informes con exposiciones fotográficas, al Programa Nacional del Café con sede en Manabí, por estas consideraciones le otorgaron Medalla de Oro al mérito, como el Mejor Cafetalero del País,  además,  docentes y estudiantes de Ingeniería Agronómica de la Universidad Nacional de Loja,  realizaban  sus prácticas de observación en la estación de café lavado, siendo la única en la provincia.

Representó a la Provincia de Loja, ante el Programa Nacional del Café con sede en Manabí, obteniendo el primer puesto en calidad y segundo en producción a nivel nacional, lo que constituyó un orgullo para sus habitantes y especialmente para los caficultores de la zona.

Fue gerente de la cooperativa cafetalera “Unión Puyango”.

Fundó el Centro Agrícola de Puyango, gestionando en Manabí, su primer personero, al Técnico en Agronomía, David Luzardo.

El Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Puyango, entregó unaplaca post mortem, al Sr. Reinaldo Ortega Álvarez, por haber aportado a la caficultura del cantón Puyango, el 18 de enero de 2016.

Libros

La biografía de José Reinaldo Ortega Álvarez, escrita después de 43 años de su fallecimiento, gracias a los archivos bien conservado de sus hijos y de las vivencias que guardan en la retina de sus ojos, en la memoria y principalmente en su corazón, sus hijos e hijas. Puyango, la provincia de Loja y el país entero deben reconocer la valía de este prohombre, como fue don José Reinaldo Ortega Álvarez.(I). Justo Germán Leiva Córdova.