¡En la recta final!

César Eduardo Briceño Toledo

Ad portas de un nuevo proceso electoral, a través del cual, elegiremos a nuestras próximas autoridades seccionales: alcalde, prefecto, concejales distritales urbanos y rural, juntas parroquiales; a los nuevos consejeros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, y la Consulta Popular.

Este acontecimiento democrático tiene como escenario una ciudadanía escéptica, desinformada y angustiada por diversos problemas estructurales económicos, sociales y políticos; que a lo largo de décadas no ha encontrado ninguna respuesta; especialmente como son la falta de productividad, empleo, inseguridad, salud y educación. La migración es incesante porque no hay fuentes de trabajo que les permita subsistir dignamente con su familia.

Entre la urdimbre de ofertas electoreras, los candidatos tienen todas las respuestas para atender nuestras demandas sociales y hasta se las inventan; pero que lamentablemente ya en el poder las incumplen por falta de capacidad en su gerencia administrativa o porque simplemente trabajan para una próxima reelección, para la misma dignidad o para otra que les resulte rentable. Ha sido colusorio el anacrónico Código de la Democracia al facilitarles la reelección inmediata del ambicioso caudillo, o cacique pueblerino dueños de los partidos políticos; que se han beneficiado inmoralmente de los bienes del Estado.

Debemos propender a la unidad de los lojanos que hoy están disgregados por conveniencia de los politiqueros. Por esa razón, es imperativo elegir correctamente el próximo cinco de febrero del 2023. ¿O designamos a quienes ya tuvieron la oportunidad de administrar estas instituciones, a quienes debemos actualmente la postración de nuestra provincia, con el epilogo de las últimas administraciones provinciales, acaparadas por grupos de contratistas y empresariales; o municipales con sus cámaras edilicias calificadas como las peores de nuestra historia? ¡O damos la oportunidad a otros políticos promisorios con notables capacidades jurídicas y corporativas para dirigir los destinos de Loja! No siempre funciona aquello que, hay que votar por el más conocido o por el mal menor.

Es hora de ponerle punto final a la codicia politiquera de quienes se creen imponderables para cada elección en Loja. ¡Ya no los necesitamos, gracia por lo que hicieron, que fue insuficiente para atender sus peticiones; porque falto visión para convertir a estas instituciones en solidarias, humanas, técnicas e inteligentes!