El 16 de febrero de 1732, le alzaron una boleta de reclusión en la puerta de la iglesia matriz —por desobediente— a Jerónimo de Añasco, al que le habían declarado excomulgado, por mandato del Dr. Juan Bautista de la Cueva.(Archivo Histórico).
El 16 de febrero de 1732, le alzaron una boleta de reclusión en la puerta de la iglesia matriz —por desobediente— a Jerónimo de Añasco, al que le habían declarado excomulgado, por mandato del Dr. Juan Bautista de la Cueva.(Archivo Histórico).