
El Agua del Milagro es una pequeña localidad, ubicada a pocos kilómetros de llegar a la parroquia El Cisne, este lugar encierra tradición y, principalmente, devoción por un milagro que según cuentan, ocurrió ahí hace décadas.
La vida de los moradores de este sector se desarrolla con tranquilidad. Los fines de semana, fiestas de mayo y agosto, en la parroquia El Cisne, registra un mayor movimiento porque miles de devotos acuden a visitar a la “Churonita”, en su Santuario.
Los viajeros y peregrinos que pasan por ahí hacen una parada, llevan el agua para bendecir su hogar o curar sus dolencias.
Juan Carlos Fernández Carrión, de la Asociación de Comerciantes Agua del Milagro, es nativo de ese lugar, retrocede en el tiempo para recordar una historia, que es trasmitida de generación en generación.
Dijo a Diario Crónica que, en ese lugar “ocurrió un milagro”. Fue concedido a un peregrino del Perú, que padecía tuberculosis y tenía promesa de caminar para ver a la Virgen del Cisne, esto ocurrió en el año 1796.
Sin embargo, atormentando por la sed, porque no tenía agua. Al llegar a ese lugar clamó: “‘madre mía dame agua para salvar mi vida’, raspó en el suelo y milagrosamente salió un hilo de agua cristalina”, bebió de ese liquidó y pudo llegar hasta el Santuario.
Cuidado
Desde entonces, y con el paso de los años, esa pequeña fuente de agua es considerada un lugar sagrado y lo denominaron: Agua del Milagro.
Los católicos y devotos de la Virgen del Cisne la llevan como agua bendita, asegurando que con beberla curan a los enfermos o sanan las heridas.
Organizarse
Fernández Carrión dijo, además, que, con el paso del tiempo, el sitio fue mejorado en su infraestructura, con el apoyo de los Padres Oblatos.
También, como nativos del lugar, conformaron una asociación, y venden todo tipo de alimentos a quienes pasan por ahí. (I)
DATO
Según está registrado en una placa que se encuentra en el sector, este hecho ocurrió en agosto de 1796.
