Un padre que endulza la vida de lojanos por más de cuatro décadas

José Serafín Carpio, vendedor de helados en la Puerta de la Ciudad.

Con 80 años de edad, este vendedor de helados informal ha sido un pilar fundamental en la vida algunos lojanos, ofreciendo helados y un legado de amor a sus cinco hijos.

Labor

En el Día del Padre, queremos destacar la historia inspiradora de José Serafín Carpio, un humilde vendedor de helados de Loja. Durante 42 años, José ha sido una figura reconocida en el sector Puerta de la Ciudad, específicamente en el mercado Mayorista, ofreciendo sus deliciosos helados y compartiendo su bondad con todos aquellos que se acercan a él.

A sus 80 años de edad, José es un ejemplo de tenacidad y dedicación. A partir del mediodía, se le puede encontrar en su puesto, dispuesto a deleitar a sus clientes con sus helados artesanales. Su presencia amable y su sonrisa contagiosa son características que lo han convertido en una figura querida y respetada.

José Serafín Carpio, nacido en Célica y actualmente morador del barrio Vicente Rocafuerte, ha enfrentado numerosos desafíos a lo largo de su vida, pero siempre ha perseverado con valentía.

Con cinco hijos —tres varones que aún viven con él y dos mujeres que ya han formado sus propias familias—, José ha sido un padre ejemplar y un sostén para los suyos. Su incansable trabajo ha permitido brindarles educación y una vida estable.

La dedicación de José como padre no se limita a proveer sustento económico. A pesar de sus jornadas laborales, siempre ha encontrado tiempo para estar presente en los momentos que considera importantes para sus hijos. Su amor incondicional y sabiduría han dejado una huella imborrable en cada uno de ellos.

En el Día del Padre, José recuerda con melancolía los momentos más felices que tuvo junto a su familia; “cuando todos estamos en la mesa disfrutando juntos y ahora ver a mis nietos jugando alrededor”, a su decir eso es lo que más lo llena de felicidad en su rol de padre.

José Serafín Carpio personifica la esencia del Día del Padre, recordándonos que ser padre va más allá de la biología; es un compromiso, una entrega desinteresada y un amor y paciencia incondicional.

En este día especial, rindamos homenaje a todos los padres como José, quienes con su valentía, dedicación amor y paciencia, han dejado una marca imborrable en la vida de sus hijos y en la sociedad en la que se desenvuelven. ¡Feliz Día del Padre! (I)