
Dar un valor agregado al cacao y convertirlos en deliciosos productos, es la tarea de Adriana Reyes Abarca, lojana, quien con el apoyo familiar emprendió en la actividad, que la convierte en parte de su labor diaria.
El cacao ya fermentando lo traen de los cantones Zamora, Chinchipe y Palanda (Zamora Chinchipe), para luego tostarlo, refinarlo y darle el tratamiento final. Así elaborar una variedad de productos derivados.
En su domicilio instalaron una pequeña fábrica y, con el paso del tiempo, esta iniciativa se ha convertido en un proyecto conocido en diferentes partes del país.
Adriana Reyes contó a Diario Crónica cómo es trabajo, y a la vez, deja como ejemplo que cuando hay predisposición podrán alcanzarse las metas.
Historia
La historia del emprendimiento “Saraby” inició hace seis años, cuando una de sus hijas enfermó y, junto con su esposo, nativo de Zamora, decidieron consolidar el negocio para afrontar los costos médicos.
Conforme pasó el tiempo, y con mucho sacrificio, fueron adquiriendo los equipos. Compraron la tostadora, máquina refinadora de cacao y otros instrumentos requeridos para entregar el producto final.
Presentaciones
Al cacao procesado le incorporan arándano, café, leche, maní, y otros productos naturales, que le dan un toque especial al chocolate en barra, en pasta y otras presentaciones.
Reyes Abarca, además, dijo que, al ser un chocolate puro y sin grasas artificiales, es de gran preferencia y apetecido, no solo por los lojanos, sino por quienes llegan de otros lugares.
Los costos son módicos, las barras de 25 gramos, USD 1, y las de 50 gramos, USD 2.
Superarse
Adriana Reyes tienen tres hijos y, con su esposo, quien es el responsable de elaborar el producto, se esfuerzan para sacar adelante su hogar.
Al producto lo venden en algunas cafeterías y negocios de la urbe lojana, también participan en exposiciones a escala local y nacional, próximamente estarán en Feria de Loja.
Recomendó consumir el cacao y sus derivados porque tiene un poder medicinal. Ayuda a levantar el estado de ánimo, superar el estrés y elevar las hormonas de felicidad.
Dejó un mensaje final, “a pesar de la crisis, no desistir y persistir, aunque resulte difícil”. (I).
Dato
El cacao lo traen de la provincia de Zamora Chinchipe.
