La arqueología en la Amazonía ecuatoriana 

Por: Lcdo. Augusto Costa Zabaleta

Aun después de cinco siglos de exploración y colonización, la Amazonía conserva su aura de misterios y leyendas; al mencionar la palabra Amazonía viene de inmediato a la mente visiones fantásticas inspiradas en la literatura y en el cine, esta inmensa región, casi tan grande como los Estados Unidos de Norteamérica, última frontera de nuestra imaginación moderna, aunque encerrada en un cofre de bosque denso, es el paraíso de los investigadores pues de ella nada se conoce; son cinco siglos en los cuales la región ha sido representada de forma caricaturesca; la visión igual que tiene la gente de los habitantes de la Amazonía difiere poco de aquella que tuvieron los primeros conquistadores del siglo XV, es la misma qué rebajaba al amerindio al rango de animal; no se ha borrado de forma completa del imaginario occidental los indios de orejas largas, las Amazonas coma los acéfalos y los cinocéfalos. 

Existe una arqueología científica de vanguardia que ha cambiado profundamente los paradigmas de la arqueología amazónica estos últimos años; en septiembre del 2013, Ecuador fue el anfitrión del tercer encuentro internacional de la Arqueología Amazónica; este congreso académico, celebrado en Quito, ofreció la oportunidad de presentar los resultados más destacados y los últimos datos obtenidos de las investigaciones realizadas por científicos que trabajan en el pasado del mayor bosque tropical del mundo; durante una semana, ochenta conferencias, exposiciones y libros fueron presentados al público, ofreciendo un panorama actualizado de la arqueología Amazónica. 

Sabemos hoy en día que la Amazonía fue la cuna de grandes civilizaciones, con una fuerte densidad demográfica y desarrollos a menudo precoces; las poblaciones precolombinas de la Amazonía construyeron enormes terraplenes que modificaron el paisaje; entre estas obras se destacaron los campos elevados, reservorios, canales etcétera; en la Amazonía ecuatoriana, los sitios arquitectónicos de tierra más importantes están ubicados en el Valle del Upano, provincia de Morona Santiago. 

El alto Pastaza está dominado por el caprichoso Tungurahua que tiene una intensa actividad y fuertes erupciones regulares desde hace más de diez años; se suma a esto el barranco del río que baja de los Andes a las Amazonía y es bastante peligroso; a pesar de esta compleja geografía los seres humanos siempre han estado atraídos por este entorno particular. 

El programa de investigación trienal alto Pastaza (2011 – 2014), dirigido por Stephen Rostain, apuntaba a tres objetivos principales: 1.- comprender la inserción regional, geográfica y paleo medioambiental del sitio entre los Andes y la Amazonía; 2.- caracterizar a las culturas precolombinas que ocuparon la zona y 3.- identificar la naturaleza, el origen, la utilización y la cronología de los montículos. 

Lcdo. Augusto Costa Zabaleta 

Ced. # 1100310455