¿Qué te hace ser una buena persona?

Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño

En un mundo tan materialista, en el que abunda el interés por donde mires, cada vez más, resulta complicado encontrar buenas personas en el sentido completo de la palabra. Y es que, la gran mayoría de la gente piensa o relaciona que las buenas personas deben poseer títulos académicos o tener una inmensa fortuna, pero nada más lejano de la verdad que esto. Para ser una buena persona, no es necesario ser acaudalado, ni tener un montón de masterados, ni la academia, ni el dinero, te convierten de forma automática en un buen ser humano. Ahora que si a los dos factores antes citados, le sumamos elementos básicos, tales como cordialidad, afán de servir sin esperar recompensa, la humildad, la honestidad, valores supremamente importantes para la convivencia con los demás.

Cuando encuentras a una persona que irradia cosas diferentes al común de la gente, sin ellos proponérselo, se nota su presencia, que se caracteriza por su luminosidad natural, nada pre fabricado, sino fluido y espontáneo. Una buena persona posee cualidades innatas, que se van puliendo en el transcurso de la vida, o que también se pueden perder en el mismo sendero de la existencia, me explico, en ciertos casos nacen seres humanos, con una predisposición de cuna a convertirse en extraordinarias personas, pero que a lo largo de su crianza reciben influencias negativas que les inculcan rencores añejos, les hacen cargar cruces ajenas, y de un momento a otro los transforman en seres resentidos con la sociedad. Pero están los que, a pesar de tener los peores ejemplos, conservan sus sentimientos nobles y se resisten a toda costa a llevar cargas negras en el alma. Prueba evidente de ello, es Juan Pablo Escobar, hijo del famoso capo colombiano Pablo Escobar Gaviria, quien sembró sangre, terror y muerte en el vecino país, por más de dos décadas, su hijo según afirma, pese a recibir propuestas de seguir con el siniestro legado de su padre, se ha negado rotundamente a eso, dice que vio de cerca la tortuosa vida de su papá, que para nada se asemeja a lo nos pintan las series que se han hecho sobre él, la realidad es muy distinta, vivió huyendo permanentemente parando a veces en covachas con piso de tierra y techo destartalado, señalo que, su padre nunca disfrutó de su fortuna, pues jamás vivió en ninguna de sus mansiones, yo no quiero eso para mí, ni para mi familia, dijo Escobar.

Las buenas personas pueden disfrutar de lo mucho o poco que tienen, cada día y agradecer tanto la abundancia como la escasez. Me llegó muy adentro, la muerte de alguien que aparecía generando contenido en TikTok, se lo conocía como el “Pinango”, era un personaje, que sobrevivía en medio de la extrema pobreza, sin embargo, agradecía y disfrutaba como un banquete, las sobras que le regalaba la gente, las preparaba con tanto entusiasmo y gratitud, que lograba contagiar a sus seguidores su actitud frente a la vida, eso solo lo hacen las buenas personas, la gran mayoría, no apreciamos las venturas, y agigantamos nuestras desventuras, por eso nunca nos sentimos satisfechos, en cambio, ellos sacan lecciones de las dificultades, y saben agradecer por cada bendición por muy pequeña que sea.

Deberíamos a la par de buscar convertirnos en profesionales de excelencia, o de buscar amasar grandes fortunas, que, no está nada mal, pero si a ello le sumamos la firme intención de convertirnos en buenas personas, todo lo demás sería ganancia, el dar más que recibir, el mostrar empatía con tus semejantes. Todas las maravillosas enseñanzas que nos dejó ese ser divino del que pronto celebraremos su cumpleaños 2023. Que así ocurra para nuestro bien.