César Augusto Correa
Aunque la evolución es la forma de existir del universo, incluyendo a la humanidad, los análisis de los problemas socioeconómicos que se hacen en el sistema educativo, en los medios de comunicación colectiva y en todas las estructuras que generan ideología, abrumadoramente prefieren hacerlo ignorando esta verdad esencial. Los mitos siguen rigiendo el discurso dominante en la sociedad, sostenidos imperdonablemente por los que se enriquecen fabulosamente gracias a la explotación de los trabajadores y a las operaciones especulativas. La izquierda por su parte no hace lo necesario para descubrir cómo está operando la evolución en nuestro medio en nuestros días, para que gane espacios la ciencia, para que los cuentos queden en evidencia.
La deficiencia de la izquierda comienza por prescindir del estudio, comprensión, difusión y uso de las leyes de la dialéctica que caracterizan a la evolución. No encontramos textos que expliquen científicamente los cambios que se han producido en el país desde los siglos anteriores, para poder comprender porque hemos llegado a la situación en la que nos hallamos; no se han descubierto las tendencias del cambio, para poder predecir cuáles son las fuerzas que están naciendo y tienen las probabilidades de crecer sostenidamente.
Tampoco tenemos investigaciones extensas, prolongadas, serias, acerca de las clases sociales que existen en nuestra sociedad. Entre los vacíos está el no haber debatido bien cómo puede sostenerse una tendencia socialista cuando no hay un proletariado numeroso, fuerte, con conciencia de clase, que haya sido capaz de elaborar su propia ideología, con sus objetivos inmediatos y sus tácticas. El proletariado no tiene partido político, ni siquiera ha intentado organizarlo, ni tiene organización sindical; está subordinado a la pequeña burguesía.
Por hoy lo que me queda es agregar que por lo menos ya nos estamos preguntando ¿Hasta cuándo la Revolución Ciudadana podrá seguir representando a la izquierda ecuatoriana? o ¿Podrá convertirse la Revolución Ciudadana en el partido del proletariado? Sabiendo que estos aspectos no dependen en lo más mínimo ni de Dios ni del azar.
