
La iglesia matriz ubicada en la cabecera cantonal de Paltas, Catacocha, constituye un monumento de valor simbólico, arquitectónico y urbano. Sus habitantes guardan celosamente la historia de este espacio de fe y que por construcción es un bien patrimonial.
Historia
Según información del Municipio de Paltas, la construcción del templo data del siglo XX, entre 1920 a 1930, y sigue conservando su arquitectura inicial; tiene forma rectangular con 3 naves, sus paredes son de adobe y tapia, mientras que las paredes de la nave central son de bahareque; tiene 2 accesos, uno principal desde el atrio frontal y otro, lateral derecho. Su altura aproximada es de 25 metros y el contorno de 18 metros. Esta iglesia está rodeada de varias casas con un estilo colonial.
Entre las colecciones que existen en el interior de la iglesia están las imágenes de san Juan; san Pedro, patrono de la parroquia de Catacocha; san Antonio, la Virgen María, Divino Niño y la Virgen del Rosario, patrona del cantón; además, están los cuadros del Hno. Tiziano Cagigal, que inculcaron la fe en este pueblo.
Tradición
A decir de Virginia Castañeda, habitante que reside por más de 50 años en este pueblo, la iglesia es un espacio dedicado al culto. “Más del 90% de los habitantes son católicos, quienes tienen una gran devoción a la Virgen del Rosario, cuyas fiestas se desarrollan el primer domingo de octubre de cada año”.
Añadió que con todos los moradores, junto al párroco del lugar, siempre están en constante mantenimiento para que el templo no sufra afectaciones y siga conservándose en el tiempo. (I)
