
Las parroquias Mangahurco, Cazaderos y Bolaspamba, del cantón Zapotillo, son los lugares que concentran la mayor cantidad de bosque de guayacanes; sin embargo, la falta de lluvias en estos sectores ha ocasionado que el tradicional florecimiento, que atrae a miles de turistas, aún no se registre.
El integrante de la Mesa Técnica Interinstitucional, Jorge Álvarez Ayala, en diálogo con este diario, señaló que la mesa técnica se activó el mes pasado para adelantar la programación, realizar una hoja de ruta y evaluar algunos factores; uno de estos, las prematuras lluvias ocasionadas por el fenómeno El Niño.
En el cantón hubo lluvias parciales en algunos lugares, que ocasionaron pequeños florecimientos de los guayacanes, por ejemplo, semanas atrás en los sectores del barrio Miraflores y la vía que conduce al balneario El Inca, de la parroquia Mangahurco; y, hace días fue en La Ceiba-Guásimo Norte.
“Lastimosamente, en donde hay mayor población de árboles de guayacán aún no existe presencia de lluvias y esto ocasiona que tampoco se dé el florecimiento”, dijo.
Mientras tanto, seguirán valorando con las autoridades de los gobiernos parroquiales la posible llegada de la temporada invernal. “El plan de acción está listo y cuando caigan las primeras lluvias difundiremos el evento y la programación a desarrollarse”, añadió.
Preparación
Moradores que prestan los servicios de restaurante, acogida, hoteles y guías de las parroquias donde se desarrolla en evento natural, también —desde meses atrás— han adecuado los espacios para acoger a los turistas. Marco Reyes Tamay, morador de un barrio de la parroquia Mangahurco, acotó que, en su caso, alquila cuartos y vende alimentos. “Pensamos que el florecimiento se iba a dar en este noviembre porque estaba preparándose para llover, pero no fue así; ahora estiman (las autoridades) que sea entre la primera y segunda semana de diciembre. Toca esperar y estar listos para recibir a quienes nos visiten de las diferentes partes del país”, afirmó. (I)
