Antonio C. Maldondo V.
Como se nos informa en medios de comunicación el Magisterio o más propiamente dicho como nos han acostumbrado la Unión Nacional de Educadores —UNE— anunció movilizaciones a escala nacional contra la Reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización —COOTAD— aprobada el 20 de febrero de 2026, en ese cortísimo lapso por una ajustada mayoría oficializan en la Asamblea Nacional y como se hace en todos estos casos los interesados en este asunto la UNE presentará una demanda de inconstitucionalidad.
Según informó la UNE la movilización nacional se llevará a efecto el viernes 13 de marzo de 2026, en Quito, a dicha movilización según hizo conocer el gremio que van a participar también el frente unitario de trabajadores y el frente popular entre otras organizaciones sindicales para exigir seguridad, alza de sueldos y estabilidad laboral; así mismo, y bajo el pretexto de la “eficiencia del gasto” la reforma limita y reclasifica el uso del recurso de los Gobiernos Autónomos Descentralizados – GAD.
La educación y fundamentalmente su calidad no se sostiene solo con infraestructura sino con docentes, personal administrativo, servicios de apoyo y condiciones laborales dignas; es necesario que se conozca que en el contexto de la educación municipal se agrupa a 111 planteles, más de 1900 docentes y más de 32 mil estudiantes a nivel nacional, esta reforma amenaza con generar despidos de personal y reducción de servicios sociales, lo que se debe tener muy en cuenta; así mismo, es necesario que en la educación moderna que incomoda a los docentes se debe persistir en la enseñanza de la moral y cívica para que los educandos profesionalizados cuando participen en organismos del Estado trabajen con honestidad percibiendo los sueldos asignados en las instituciones y eviten problemas a las autoridades superiores con su ejemplo para que laboren todos con rectitud y decencia.
Esperemos que a futuro las autoridades posibiliten laborar al sector privado y en general en todo el país se coadyuve a soportar los embates de la naturaleza, con incendios, inundaciones, derrumbes, etc., y en igual dimensión posibiliten que con fluidez circule las medicinas especialmente para atender a pacientes con enfermedades catastróficas y crónicas y que las autoridades sean eco de que eso es una obligación legal y humana.
