Sabiduría para todos

P. Milko René Torres Ordóñez

Deseo continuar mi reflexión en torno a un tema muy actual, y, a la vez, muy complejo: La sabiduría bíblica. Para ello, parto de un criterio muy valioso: Desde la óptica del discípulo, la sabiduría se caracteriza por su vitalidad, dinamismo y fecundidad; desde la óptica del necio, en cambio, la misma sabiduría se convierte en algo inerte y estéril, que en lugar de inspirar cercanía provoca rechazo (Calduch-Benages, 2018).

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Para estar más allá de donde estamos

Galo Guerrero-Jiménez

Nuestros pensamientos  y emociones se modifican continuamente en la medida en que nos comprometemos en el acto de pensar la lengua desde la reflexión más sentida, cuando indagamos del por qué de las cosas, de la vida, de la naturaleza, es decir, en la medida en que filosofamos para comprender lo que deseamos conocer, lo cual lo hacemos a través de porciones de pensamiento traducidas en enunciados, en oraciones, en frases, en párrafos y, por ende, en el campo de la escritura, desde la redacción de un artículo o libro científico, ensayístico, literario, filosófico o de la índole temática que el especialista desee dejar constancia de su labor cognitiva que llega a plasmarse en un compendio de lenguaje debidamente pensado, aunque en el camino de procesamiento del acto pensante no siempre esa información quede perfectamente elaborada para que sea entendida, comprendida y analizada debidamente por el lector, en virtud de que cada uno, a su manera, y dependiendo del nivel de su formación,  sabrá adentrarse en ese compendio de información para captar lo que le sea posible, dado que, como señala el filósofo  Wittgenstein:

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¡Agradecer!

Ruy Fernando Hidalgo Montaño 

Para empezar, debo aclarar que con esta reflexión que los invito a hacer juntos no pretendo insinuar ni de la manera más leve que, nunca he sido ingrato con nadie, de hecho, ahora mismo desfilan por mi mente muchas personas con las que fui y sin duda, aún soy tremenda e injustamente ingrato. Pues es la esencia de los seres humanos, que fuimos capaces de condenar a muerte y no agradecer un ser, que llegó a la tierra a predicar y practicar, amor, perdón, y la promesa de vida eterna después de nuestra extinción aquí ¿Cómo vamos a ser distintos nosotros, a la gente de aquella época simples y silvestres como la gente de la actualidad?

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