Juventud frente al proceso electoral

Juventud frente al proceso electoral

La población joven representa una parte importante del padrón electoral, pero pasa desapercibida y olvidada al momento de conformar gobiernos y tomar decisiones.

En el proceso electoral, la juventud es vista más como un grupo de edad, y no como un grupo social con valores, opiniones, actitudes, y expectativas de futuro como con el electorado “adulto”.

La participación ciudadana determina el futuro de las sociedades, siendo un elemento importante en la democracia participativa. La participación ciudadana de los jóvenes en los asuntos públicos les permitiría decidir sobre el derrotero de la sociedad nacional; además, en el proceso electoral es esencial en la legitimación del régimen político nacional. Formalmente el voto se constituye dentro de la institucionalidad del Estado en la manifestación legal y política de la “voluntad del pueblo”.

Por eso acudimos a preguntar la opinión de los jóvenes frente al próximo proceso electoral.

Rebeca Montero, estudiante de Laboratorio clínico de la UNL. (20 años)

Creo que el sistema político de nuestro país es realmente malo. Como ciudadanos tampoco estamos realmente capacitados para elegir. Elegimos sin convicción ni fundamentos. Para estas nuevas elecciones, desde mi punto de vista, no contamos con buenos perfiles para representarnos; varios de ellos son políticos antiguos que ya conocemo, y no han trabajado en beneficio del país.

Iván Cartuche, estudiante de Economía UNL. (19 años)

Las elecciones generales que se llevarán a cabo el próximo año se dan en un contexto muy especial. A raíz de la pandemia, COVID ha hecho que la crisis económica y social estalle de forma apresurada y su rango de alcance desmantele el manejo ciego del gobierno para enfrentar los problemas del país. Bajo esta situación, como ciudadanos nos enfrentamos a la oportunidad de elegir de forma correcta a aquel binomio y representantes que nos brinden la seguridad y la confianza que hemos perdido. Recae, a su vez, en la gran responsabilidad de los candidatos quienes se enfrentarán a un escenario poco ideal y aquel elegido deberá, sobre todo, saber cómo solucionar la crisis sanitaria, cómo devolverle la esperanza y la confianza a un pueblo dividido y cómo garantizar que la gran recesión económica que se viene tenga el menor impacto sobre los bolsillos de los que menos tienen.

La oportunidad para resurgir está ahí, es momento de abandonar ideologías y es muy importante establecer un acuerdo nacional que nos permita lograr consensos y un serio debate para ofrecer soluciones a nuestros problemas, sólo de ese modo se puede garantizar que se priorice el bienestar del gran conglomerado que nos une: el país.

Gabriela Paladines, estudiante de Economía UTPL. (20 años)

Dada la coyuntura y los posibles candidatos que he podido ver, creo que en la mayoría se está en duda ante tanta corrupción que se ha dado. Todos los candidatos tienen muchas cosas bajo sus hombros o son corruptos o han estado involucrados en algunos actos ilícitos. Más que todo el pueblo ya no quiere una demagogia por parte del proletariado y que se lo ha tratado de disfrazar de socialismo y muchas cosas.

Creo que habla bien de un país el tener muchos candidatos. Lo malo radica en que se están destinando muchos fondos para candidaturas, y ese dinero puede ser destinado a muchas más fuentes de empleo, una reestructuración de la matriz productiva.

La gente quiere un cambio, pero no hay una persona que lo ofrezca.

Cristian Palacios, estudiante de Psicología clínica UNL. (22 años)

Con los actuales candidatos a la presidencia del Ecuador con ninguno empatizo ya que considero que ninguno de ellos está realmente capacitado para llevar el cargo.

En cuanto a los actos de corrupción me parece que el castigo a quienes infligen la ley es muy leve, ya que considero que aparte de los años de privación de la libertad que se les otorga, también se debe obligar a devolver el dinero que se han sustraído. Con lo del próximo proceso electoral espero que se maneje con la mayor transparencia posible y que se maneje con la medida de seguridad necesarias.

La disposición de los jóvenes a una participación activa en el proceso político-electoral debe pasar por el interés que tiene “la política” en general y cómo ese interés se traduzca en un conocimiento sobre lo que acontece en el país y en el mundo.(I).(KDA).