Trabajo informal y emprendimientos permiten subsistir a la ciudadanía

Ciudadanía espera una reactivación total para encontrar fuentes de trabajo.

Deudas por la falta de empleo es lo que enfrenta a diario la ciudadanía tras la llegada de la emergencia sanitaria. Esperan que la reactivación económica sea total para que las fuentes de trabajo se incrementen.

Situación

Según el Ministerio de Trabajo, entre el 1 de marzo y el 25 de julio, más de 250.000 personas perdieron su empleo a causa de la pandemia en Ecuador. El desempleo y la falta de recursos han obligado a muchas personas a salir a las calles, sobre todo, para intentar vender algún producto. Quienes no poseen algo que ofertar, viven de la limosna.

En Loja no existen datos oficiales de cuantas personas están desempleadas, pero en los últimos meses el comercio informal se ha incrementado sin medida en la ciudad. A ello se suma las más de 300 personas que copan los parques del casco céntrico en busca de un trabajo.           

Miguel Cañar, es uno de ellos, quien laboraba como mesero en un hotel de la localidad, pero fue desvinculado a mediados de abril porque el propietario no tenía recursos para pagarle. Ahora él se dedica tres veces a la semana a expender productos de primera necesidad, lo cual le ha permitido en algo pagar las deudas.

“No culpo a la empresa por dejarnos sin trabajo, ya que ellos también están padeciendo de la crisis. Sin embargo, espero que la situación mejore para que nos vuelvan a contratar”, dijo.

Por su parte, Ximena González laboraba en un local comercial de venta de ropa. Ella era la costurera del negocio junto a 4 personas más, pero tras la declaratoria de emergencia, dos semanas después les agradecieron sus servicios a todas.

Lleva 4 meses desempleada y es cabeza de hogar. Los recursos no le alcanzan por las deudas que tiene que pagar, pero ha tratado de llevar algo a su familia. “Tengo experiencia en la elaboración de prendas de vestir, por lo que me he dedicado a fabricar mascarillas y trajes de bioseguridad, las cuales son ofertadas en la internet”.

Agregó que la pandemia le dio la oportunidad para salir adelante sola y en los próximos meses, cuando la pandemia haya bajado, abrirá un local en el cual podría dar trabajo a otras personas.

Para Carmelo Castillo, la situación es más complicada porque tras perder su trabajo hace tres meses, la deuda que tiene en un banco local a pesar de los trámites no le difirieron para los meses posteriores.

“Actualmente con los recursos que tenía guardados, fruto de mi trabajo por más de 8 años estoy sobreviviendo y pagando las cuotas mensuales de un crédito”, dijo; aún debe todavía 24 meses, es decir 2 años.(I).(FJC).