El mundo ya existía

Diego Lara León

En mi época de estudiante de escuela y colegio había una gran discusión entre quienes gustábamos de las matemáticas y quienes las odiaban, también algunos gustaban de las ciencias biológicas y otros no tanto, así también había compañeros que no gustaban de la historia porque la consideraban aburrida y porque había que desarrollar la capacidad para memorizar fechas, nombres y lugares. Yo le tomé cariño a la historia cuando un recordado profesor en la querida escuela La Salle, me dijo que la historia nos habla de lo que el mundo ya vivió y lo hace como si fuera un cuento, luego aprendí que la única manera de saber dónde estamos y hacia dónde vamos, es conociendo de dónde venimos. No existe discusión actual que no encuentre sentido si recurrimos a la historia.
Un gran maestro que tuve me decía hace más de 20 años cuando empezaba mi vida laboral “siempre vuelve al primer amor”, “cuando pierdas motivación o el sentido o estés estancado regresa al génesis, a aquello que te motivó a iniciar”.

Por ejemplo, la pandemia nos tomó a todos desprevenidos, quizá muchas respuestas a nuestras preguntas están en la historia de las pandemias anteriores.
Los seres humanos tenemos tendencia a memoria corta, por lo tanto, también tenemos la tendencia a cometer los mismos errores varias veces, es ahí donde debemos recurrir a la historia.

La historia no está para repetirla, así haya sido buena, está para que a partir de ella construyamos un presente y un futuro ojalá mejor y adaptado a una nueva realidad. La historia guarda momentos buenos y malos, hay que conocerlos a todos.

Una de las formas más ilustrativas de conocer la historia es a través de la fotografía. Si vemos una única fotografía de una persona no podremos hacemos un juicio claro de quien era, que hacía y cuál fue su evolución, pero si vemos una secuencia de fotografías en diferentes edades, lugares y aficiones, entonces si podremos construir un concepto, lo mismo pasa con las sociedades, los países y las familias.

El mundo ya existía antes que nos diéramos cuenta que vivimos en él. Aprendamos de aquello que ya pasó, quizá ahí estén las respuestas o al menos la punta del hilo que buscamos desenredar.

En el mundo empresarial es un axioma el estudiar la historia de la empresa para así poderla proyectar al futuro, cuando un nuevo administrador llega, no empieza de cero, empieza donde el anterior dejó la empresa, es decir, hay un camino recorrido, si estamos en un determinado lugar es porque mucha gente trabajó para llegar ahí.
Por todo ello es bueno abrir un libro o ver un documental o escuchar a nuestros viejos, empecemos a cuestionarnos no lo que pasó, sino por qué pasó.