Intervencion social y equidad

Diego Lara León

Igualdad y equidad son dos términos muy usados en nuestro lenguaje, pero también son dos términos muy mal aplicados sobre todo cuando de sociedad y economía se trata.

Igualdad es entregar recursos, servicios y oportunidades exactamente en la misma proporción a cada uno de los miembros de una sociedad, independiente de su condición. Mientras que equidad es entregar esos recursos de acuerdo al nivel de vulnerabilidad, condición y tamaño del grupo social atendido.

Cuando se realiza intervención en un conglomerado existen 3 categorías. La intervención paternalista, que es aquella donde el Estado protege y atiende de manera total a una persona. Muchos tildan a esta intervención de dañina. Pero como siempre en economía debemos recurrir al término “depende”. Si la persona con quien somos paternalistas es alguien que puede valerse por sí misma y ser productiva, entonces el paternalismo es malo, sin embargo, si la persona tiene, por ejemplo, una seria discapacidad y nunca podrá valerse por si misma, la intervención paternalista es lo adecuado para darle dignidad a este ser humano.

También tenemos la intervención asistencialista, en la cual se apoya a una persona o grupo de personas que requieren atención puntual y acompañamiento; con este tipo de intervención pueden en corto o mediano plazo salir de una situación de vulnerabilidad y carencia.

La tercera forma de intervención es la participativa, aquí el Estado únicamente acompaña, motiva y regula el comportamiento de la sociedad. Este segmento de la población puede por sí mismo generar sus condiciones adecuadas de calidad de vida y apoyar a los demás grupos.
¿Cuál es la mejor forma de intervención? La respuesta es sencilla, la mejor forma de intervención es aquella que se adapta a la realidad.

Ser paternalista es un error, si lo somos con nuestro hijo de 30 años que tiene todas las condiciones para producir y ser un ente valioso en la sociedad, pero ser participativo con el hijo de 1 mes de nacido es también un error, porque por un tiempo no podrá ser autónomo ni interdependiente, necesita atención total en sus primeros años de vida.

Luego de haber puesto este tema en contexto, puedo afirmar que el Estado, la empresa, la familia y la sociedad deben practicar la equidad antes que la igualdad.
La mejor forma de intervención en una sociedad es cuando ésta mejor se adapta a su realidad, buscando siempre dignidad y calidad de vida. La mejor religión, la mejor profesión, la mejor ocupación, el mejor deporte, la mejor familia es aquella que hace de una persona su mejor versión.

Tarea para nuestros conciudadanos que han decidido participar en la próxima lid electoral, ¿Cómo crear políticas públicas y legislar para generar equidad social y económica?; y, ¿cómo crear la condiciones para promover una democracia de cercanía?

Ojalá que no tengamos las respuestas equivocadas a preguntas sencillas.