Municipio de Espíndola cumplirá medio siglo de vida

El 21 de noviembre de 1970 el dictador José María Velasco Ibarra decretó la creación del cantón Espíndola, en la provincia de Loja, con territorio desgajado del cantón Calvas, con la cabecera cantonal Amaluza y las parroquias rurales Jimbura, Bellavista, Santa Teresita, a las que más tarde se agregarán 27 de Abril, El Ingenio, El Airo. Sus límites son, por el Norte los cantones de Loja, Quilanga y Calvas, por el Sur el Perú, por el Este la provincia de Zamora Chinchipe y por el Oeste el cantón Calvas y el Perú. Su extensión es de 521 kilómetros cuadrados.

Al momento de su creación el cantón contaba con solamente una pésima carretera que lo unía a Cariamanga, vía muy angosta y sin lastrar, cuyo paso se interrumpía en los meses de invierno por las cantidades de lodo que se acumulaban en la mesa. Con buen tiempo las camionetas demoraban una hora hasta Lucero y de allí por lo menos dos horas más hasta Amaluza. El viaje se hacía en camionetas que llevaban quintales de carga en el balde y los pasajeros encima de los costales. La dictadura militar emprendió a partir de 1977 en la obra de ensanchar y lastrar el tramo Cariamanga-Lucero y de rectificar el otro tramo, abriendo carretera nueva un poco al oriente, para pasar por El Ingenio, Las Limas, Tiopamba, mejorando su calidad, de suerte que los vehículos a velocidad normal cubrían el trecho en una hora. Pasaron 35 años en esas condiciones, hasta que llegó Rafael Correa y la asfaltó, dándole estabilidad y la posibilidad de correr más rápido, por lo que hoy desde el puente sobre el río Pindo a Amaluza se hace media hora, y dos horas y media desde la ciudad de Loja, pasando por Quilanga. El contrato de asfaltado favoreció también a las parroquias El Ingenio, 27 de Abril y Santa Teresita, porque se asfaltó los tramos que las unen a la vía principal.

El Municipio tiene una historia similar. Durante sus primeros 10 años solamente tenía asignaciones fiscales para poder pagar los sueldos de sus pocos empleados. El presidente Jaime Roldós reformó la ley para que los municipios pudieran hacer inversiones en obra pública, lo que significó que Espíndola pasara de 500.000 sucres anuales a diez millones. Después el Presupuesto fue creciendo a cuenta gotas, hasta que llegó Rafael Correa con un fuerte incremento obligatorio, para poder hacer obras de mayor magnitud. Por su poca extensión territorial y poca población, el Presupuesto del Municipio de Espíndola sigue siendo de los más bajos del país, aunque sus necesidades insatisfechas son mayores, pues allí se encontró sitios de los más deprimidos del Ecuador.

Espíndola vive de la producción agropecuaria, que en su mayor parte sirve para el auto consumo, sin embargo se cultiva un café de excelente calidad que se logra destinar a la exportación por la demanda que tiene desde Estados Unidos y Europa. Para el líder popular José Vicente “en el cantón agua es lo que más hay y se podría regar mucho más terreno, pero con la mala administración del recurso, gran cantidad se desperdicia”.
Espíndola tiene una gran variedad de atractivos turísticos, que podrían constituirse en una gran fuente de ingresos para la población, pero lamentablemente están sin explotar, entre otras cosas, porque no había buenas vías de acceso, ni infraestructura hotelera, ni el Estado se ha preocupado de hacer ni siquiera una pequeña inversión para promover la actividad.

La alcaldesa Sonia Jiménez informó que al cumplirse este cincuentenario el Municipio ha preparado un programa especial, que comenzará el 12 de los corrientes y terminará el día 21, de manera que queda tiempo para en los siguientes días ampliar las informaciones anteriores y para dar a conocer la realización del programa preparado.(I). (CACJ).