El borreguismo

Ruy Fernando Hidalgo M.

Para aquellos que se preguntan, ¿qué es el borreguismo? Les diré, que así se los denomina a quienes siguen una tendencia determinada por una mayoría de la sociedad, o sea son borregos fieles al rebaño que les impone un modo de vestirse, de comportarse y en ciertos casos hasta de pensar. Por lo general suelen aparentar que dominan gran variedad de temas, pero si usted escudriña con atención y cuidado en su forma de ser, se da cuenta de que para nada es así, pues intentan imitar y seguir con un empeño digno de mejor causa los senderos abiertos por la manada, y lo hacen a tontas y a ciegas todo por estar a tono con lo que marca la moda. En situaciones apremiantes son capaces de poner en riesgo la comodidad de los suyos por satisfacer su consumismo, y así hacen largas filas en los bares más frecuentados, van a los estadios, aunque no sepan nada de fútbol, se afilian a todas las tiendas políticas habidas y por haber, al diablo las ideologías si con eso pescan algo a río revuelto.

Para ellos, es pecado comprar en mercados populares, para eso se hicieron los centros comerciales más caros de la ciudad, para luego vivir las de Caín acosados por las deudas, pero que importa con tal de dárselas de “Bacanes” en cuanto a sus preferencias en la música optan por los temas en inglés, aunque no entiendan ni pío de ese idioma, reniegan de nuestra música vernácula por que la consideran de cholos y ellos no lo son.

Están en todos los lados siempre y cuando implique exposición y estar a la moda según ellos, mezclan el español con ciertos tintes de inglés y ahora les ha dado por manosear el quechua pero no por identidad sino por novelería o borreguismo. El aborregamiento se da en todas las esferas sociales hay gente que vendería a su madre si ello conlleva figurar de cualquier modo, o seguir los pasos del redil no importa donde conduzca, el borreguismo arrastra masas, somete pueblos enteros, deteriora la individualidad, arrasa con la originalidad, liquida la identidad, multiplica seres sumisos al sistema imperante, genera gente que sin fundamento alguno empiezan a escribir ciertas palabras que no llevan K o X. Por ejemplo, “Te kiero muxo” cuando lo correcto es, te quiero mucho. Y lo peor de todo, es que cuando usted pregunta los motivos de eso, le contestan con un pueril lo hago porque me gusta. ¡Fabuloso argumento! ¿No les parece? Como también los hay los que dicen ser hinchas a muerte de algún equipo y ni siquiera saben la información elemental de esa divisa, serían interminables los casos de borreguismo que se pueden observar por doquier.

Solo nos queda pedirles a los jóvenes en especial, que traten de buscar nuevos y encantadores caminos y que no sigan huellas erróneas que no conducen a nada, que piensen que el sendero andado ya no tiene ese maravilloso misterio que nos invita a continuar abriendo surcos y descubriendo encantos. Ojalá este llamado tenga eco, eso espero.