Las mipymes en nuestro país

Sin micro, pequeñas y medianas empresas el aparato productivo no funciona. No existe un país sin mipymes, porque son “El motor de la economía”. En Ecuador, según el (INEC), en el 2010 se contabilizaban más de 990.000 mipymes. Guayas concentraba el 23% de esas unidades productivas, Pichincha tenía el 22%. El 55% restante se distribuía en las demás provincias del país. Un dato más que muestra la relevancia de este segmento. Las mipymes representan el 97% del tejido empresarial ecuatoriano. El Gobierno reconoce el aporte de las mipymes a la economía nacional.

El subsecretario de Desarrollo de Mipymes y Artesanías del Ministerio de Industrias, comenta que en las mipymes trabaja el 75% de la población económicamente activa. El 25% restante está en la gran industria. En el 2019, la facturación registrada en el Servicio de Rentas Internas, por todo el sector productivo, llegó aproximadamente a los USD 200.000 millones y de esa cifra, unos USD 30.000 millones se generaron por las mipymes. Es necesario formalizar al sector y que los micro, pequeños y medianos empresarios puedan obtener capacitación, acompañamiento y acceso a crédito financiero. Al interior del Ministerio de Industrias en los últimos años, se crearon varios programas de apoyo al sector. Falta una mayor articulación del trabajo del Mipro con otros actores públicos. Además, es necesaria una mayor interacción entre las empresas de diferente tamaño. Solo así el sector podrá enfrentar el cambio de Matriz Productiva, la sustitución de importaciones y los acuerdos comerciales.

En los últimos 8 años, las mipymes exportadoras abarcaron el 21,5% del total de envíos de bienes no petroleros en el Ecuador. A la Unión Europea llega el 21,6% de las exportaciones de mipymes. A EE.UU. se va el 22,5%. El porcentaje restante se divide entre otros países de Asia. Las certificaciones y los sellos de calidad empiezan a ser parte de las prioridades de las mipymes. El 36% de empresas del sector metalmecánico, el 33% del químico y el 17% del alimenticio cuentan ya con normas ISO y otras que permiten estandarizar los procesos.

En el Ecuador las empresas pequeñas todavía no están acostumbradas a buscar certificaciones. Las mipymes en nuestro país se encuentran en particular en la producción de bienes y servicios, siendo la base del desarrollo social del país tanto produciendo como demandando productos o añadiendo valor agregado, por lo que se constituyen en un actor fundamental en la generación de riqueza y empleo. Estas realizan diferentes tipos de actividades económicas entre las que destacamos las siguientes: comercio al por mayor y al por menor, agricultura, silvicultura y pesca, industrias manufactureras, construcción, transporte, almacenamiento, y comunicaciones, bienes inmuebles y servicios prestados a las empresas, servicios comunales, sociales y personales. En ese contexto, las mipymes, en los últimos años han cobrado tal trascendencia que el gobierno actual, ha implementado políticas orientadas a potencializar y desarrollar este sector de la economía, desde el punto de vista de un nuevo modelo económico tal como lo prescribe la Constitución de la República en su artículo 283. Este importante sector de la economía posee un enorme potencial para generar producción, empleo e ingresos. Si el sector de las mipymes hubiese recibido ayuda de las diferentes instituciones y de organizaciones en el ámbito técnico y financiero, ya se estaría hablando actualmente de una realidad, es decir, convertidas en el motor de la economía nacional.

No obstante, todavía no se ha consolidado una posición de esa naturaleza, pero es importante mencionar que es necesario tener unas mipymes competitivas que se adapten a un mundo cada vez globalizado. Una investigación realizada en el cantón Paltas de la provincia de Loja, nos permitió analizar la Gestión Administrativa de las MIPYMES y la incidencia tributaria en el desarrollo económico. Entre los resultados obtenidos fue: que por lo general las mipymes no poseen un manual de funciones, carecen de planificación estratégica y operativa, lo que denota que estas iniciativas no orientan su trabajo con visión de mediano y largo plazo. Una de las recomendaciones es el fortalecimiento y capacitación de los gerentes en los elementos de administración de empresas para el logro de sus objetivos y metas. Para finalizar, el desarrollo económico contemporáneo depende, en gran medida, del desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas, esto significa la necesidad de un conocimiento sobre la fundamentación teórica y las estrategias metodológicas en la administración, con la finalidad de participar activamente en su proceso de creación, crecimiento, consolidación y aplicación de innovaciones.