La sociedad de los sesgos

La sociedad a lo largo de su historia ha tenido siempre la tendencia de sesgar posiciones políticas, culturales, religiosas, comunitarias y empresariales. Parte de este sesgo es exagerar posibles efectos positivos o negativos, también maximizar o minimizar procesos o resultados.

Por ejemplo, escuchamos decir que la burocracia es dañina para un país. Pero si nos vamos al concepto de burocracia, nos damos cuenta que este término se refiere a las personas que hacen posible que un Estado funcione, un Estado sin burocracia no es Estado. Por lo tanto, la burocracia no es mala, ciertos burócratas pueden ser malos, pero en general no se debe sesgar hacia lo negativo. El exceso de funcionarios vuelve ineficiente cualquier organización, no solo las públicas.

También se dice al hablar de mercado, que la cadena de intermediación es negativa para los productores, éste es otro sesgo que genera distorsiones. En un mundo tan dinámico y globalizado como el actual, la especialización es importante. Un productor no tiene ni la especialización, ni la estructura, ni los canales para llegar de forma efectiva a mercados dinámicos; por lo tanto, requiere de la intermediación, los intermediarios no son malos, lo perjudicial son los malos intermediarios.

Durante muchos años, algunos sectores vienen diciendo que los empresarios son explotadores y evasores de impuestos. La realidad es que los empresarios generan más del 90% de empleo, aportan mas de 80% al PIB y financian en mas del 65% el presupuesto del Estado. Los empresarios no son malos, lo que existe como en toda actividad es ciertos malos empresarios.

Hoy en día el emprendimiento se ha convertido en una importante generador de empleo y divisas para los países; sin embargo, también estamos como sociedad sesgando al emprendimiento. Peligrosamente se está forzando a que todo mundo sea emprendedor. Si todos fueran emprendedores, ¿qué trabajadores contratarían los emprendimientos?, no todo mundo es emprendedor. Pero, para aquellos que si los son, debemos crear un ecosistema que permita que surjan y se desarrollen. ¿Se imaginan un bosque solo con un tipo de árbol y solo una especie animal?, no habría ecosistema en ese lugar. ¿Se imaginan un equipo de fútbol con 12 directores técnicos? ¿Se imaginan una universidad solo con profesores de matemáticas?, ¿se imaginan una orquesta sinfónica solo con un instrumento musical?

Una de las claves del desarrollo social es el equilibrio, para que haya equilibrio las fuerzas deben ser al menos 2, estar en diferentes puntos, con diferentes pesos y ser de diferentes formas.

No satanicemos a la burocracia, solo por ser burocracia, no exijamos ser emprendedor a quien no tiene la vocación. Esta sociedad necesita de buenos empresarios, emprendedores, investigadores, profesores, médicos, policías, obreros, artesanos, agricultores.

Lo que si no debe ser negociable es la eficiencia que debemos poner a cada una de nuestras actividades. No es lógico exigir calidad si nosotros no la practicamos.

Cuidado con creer que la parte del mundo que yo conozco o que me han contado, es la única parte del mundo que existe.