Las redes sociales y la manipulación política 

Campos Ortega Romero

En estos tiempos las redes sociales constituyen una estructura capaz de comunicar entre sí a personas o instituciones. A través del internet se pueden establecer relaciones que creen grupos o comunidades con intereses comunes. Suponen un contacto ilimitado y a tiempo real. Esto se consigue gracias a la interactividad, uno de sus rasgos más distintivos y novedosos.  Antes de las redes sociales, las empresas, los políticos y los medios no tenían prácticamente formas de poderse comunicar con su público y así conocer su opinión. Sin embargo, las redes permiten establecer un contacto mutuo entre emisor y perceptor. Ahora mismo un artículo colgado en un periódico digital no se considera terminado hasta que los perceptores han añadido sus reflexiones al original, que la realidad del mundo actual los ha convertido no solo en instrumento de comunicación política, sino en manipulación.

Esto lo saben los asesores de los políticos ecuatorianos que de un tiempo atrás, independientemente de las inclinaciones políticas que tengan y de las verdaderas intenciones los lleven a “dedicar insultos sin respetar a las personas sean mujeres, hombres, niños, ancianos, groserías sin nombre”, olvidándose que somos hijos de un país, que somos hermanos, que las cosas buenas que nos unen van más allá (o deben ir) de los intereses mezquinos que nos quieren imponer, duele estas acciones muestra de pobreza de ideales de valores y discursos que conducen a la confrontación y al odio.

El politólogo Paul Guggenheim, señala que el odio es una pasión cuyo objetivo es el daño premeditado de otros. Está relacionado, según él mismo, con nociones de “revancha” o incluso “venganza” En democracia hay adversarios, en el populismo esos adversarios pasan a la categoría de enemigo. A un adversario hay que ganarle, pero de forma legítima y sin enfrentamientos que vayan más allá de lo político. Cuando pasamos de adversario a enemigo entra en juego el odio. Ya no solo hay que ganarle, sino también se intenta acabar con él de alguna manera. El enfrentamiento ahora sí va más allá de lo político, entrando en lo personal, llegando al ataque verbal, o incluso, físico.

Ante estos hechos se hace necesario hacer un solo frente que rechace los insultos y manifestaciones de odio, de no ser así corremos el riesgo de caer en el juego de la demagogia, la falta de propuestas y la confrontación diaria, camino y puente de convertirnos en nuestra peor versión, no podemos permitir que nos insulten, que  nos echen en cara  lo que hacen por nosotros, como una limosna no -exigimos derechos porque cumplimos deberes-  y somos mujeres y hombres dignos merecedores de dignidad y coraje para emprender un Ecuador  libre y solidario.

La libertad es la capacidad del ser humano para obrar según su propia voluntad, a lo largo de su vida. Es aquello que permite a los seres humanos decidir si quieren hacer algo o no, con la condición de hacerlo libremente lo hace libre,  responsabilizándose de sus actos,  libertad con responsabilidad ulterior, de no ser así hablamos de libertinaje. La diferencia entre libertad y libertinaje radica que en la libertad existe el respeto por los otros además de asumir las consecuencias que conllevan los actos y palabras. En el  libertinajees usar y abusar de la libertad sin tener en cuenta a los demás ni a las consecuencias provocadas violentando a los valores éticos y morales de cada sociedad. la invitación está de pie a crecer con valores y dignidad que nos conduce hacer más humanos humanizados.  Así sea.