Crisis con algo positivo y mucho negativo

Antonio C. Maldonado V. 

No solamente en el mundo se padece de lo desconsolador con los embates de la naturaleza, la incontrolable pandemia con sus variantes así como el virus del mono sino también en nuestro país estamos atacados severamente por la crisis administrativa, delincuencial, sanitaria, desempleo y consecuente pobreza; pues, todos los días se difunde por los medios el incontrolable avance de los sicarios con modalidades refinadas y posiblemente asesoradas por organizaciones del exterior enlazadas en el abanico de centenares de carteles capitaneados por sus capos, dedicados al comercio ilegal de sustancias tóxicas a los países consumidores, como a EE.UU. y Europa; actualmente confrontamos el incendio de automotores en el centro de las urbes en locales comerciales y al pie de los UPC, la colocación de explosivos cerca de oficinas públicas y viviendas particulares, lo que afecta también luego del Informe Presidencial el 24 de mayo pasado en el que su narrativa para el segundo año fueron generales y no puntuales con las buenas intenciones que proyecta realizar, lo que produjo un ruinoso bajón en la confianza de las ofertas del Presidente de un 74%, por el éxito de la pandemia al 29%, debido al desgobierno existente y el rutilante empobrecimiento. 

Lo expresado se remite a la inseguridad, pero es importante referirse a la crisis que padece el país en el orden administrativo ya que, el Primer Poder del Estado, la Asamblea Nacional, permanece estancada sin poder cumplir sus funciones en la baraúnda del juzgamiento a la actual Presidenta que culminó con su destitución lo que puede ser saludable ya que perdió la confianza de la mayoría parlamentaria y se espera que a futuro la Asamblea pueda cumplir el mandato del colectivo nacional que se legisle y fiscalice en su beneficio a fin de que recupere la confianza popular que ha descendido al 7%; por otra parte el Poder o Función Judicial “ha perdido su poder” y se encuentra entrabada con las insólitas resoluciones del Consejo de la Judicatura convertido en una especie de tribunal inquisitorial que atemoriza a todo el engranaje del Poder Judicial.  

En lo positivo es importante ver como algunas organizaciones clasistas se empeñan en trabajar como les corresponde tratando de encontrar la solución a los problemas que nos agobian; pues, si bien la Ministra de Salud que tuvo exitosa actuación y liderazgo en el combate a la pandemia se empecina en manifestar el cumplimiento a cabalidad por el Ministerio a su cargo rebatiendo el planteamiento de los Colegios Médicos del país que demuestran objetivamente in situ los obstáculos que impiden trabajar con eficiencia y altura profesional ya que sin contar con los insumos necesarios, aparatos y artefactos médicos en establecimientos al colapsar por no estar debidamente mantenidos, esperan que este reclamo de quienes necesitan atención que se evidencia a diario en los hospitales públicos y del IESS, y no pueden ser atendidos por falta de medicamentos y todo lo que se requiere para el caso de operaciones que permanecen estancadas dé los resultados que se espera programando conjuntamente con el Ministerio de Salud las medidas necesarias e impostergables para cumplir a futuro este mal que mantiene intranquila y muy preocupada a un numeroso grupo de ciudadanos, todo esto sin descuidar y dejar para las calendas griegas las deudas gubernamentales al IESS.