Protesta o vandalismo

Ing. Víctor Nivaldo Angüisaca Guerrero.

El Ecuador atraviesa una de las más grandes crisis sociales a causa de manifestantes disfrazados de indígenas , los mal llamados manifestantes o vándalos disfrazados de indígenas o indígenas mismos, con más fuerza y consigna no solo de  terminar con el gobierno, sino también de terminar con el bien público y ajeno. No podemos llamar manifestaciones al vandalismo cobijado bajo la insignia del paro nacional cuando en realidad el pueblo no comparte plenamente este abuso y agresión, de ciertos grupos organizados como la delincuencia común, el narcotráfico y narcoguerrilla.

Cuando estos hablan a nombre del pueblo se creen representantes o mensajeros de una inconformidad; en realidad no, ellos no representan a nadie sino a una fracción de los grupos sociales. El pueblo necesita que se reactive la economía, se genere empleo, se termine con las exclusiones que pauperiza y aniquila.

Son pocos los que comparten y se convierten en  cómplices de una paralización absurda que retrasa al país; ya vamos más de una decena de días y sin embargo el diálogo que es el arma más letal para terminar con algún conflicto o problema no está a la vista. Las llaman manifestaciones pacíficas cuando en realidad no buscan el diálogo, las llaman manifestaciones pacíficas cuando destruyen el bien público y ajeno, las llaman manifestaciones pacíficas cuando paralizan todo el aparato comercial del país, las llaman manifestaciones pacíficas cuando cierran carreteras, las llaman manifestaciones pacíficas cuando saquean mercados y negocios particulares, si esto llaman manifestaciones pacíficas entonces de que estamos hablando.

Pueblo es hora de reaccionar no podemos seguir tolerando más abuso. La fuerza pública hace su trabajo limitándose a muchas situaciones. Es hora de terminar con este atropello, abuso y violación de le ley es tiempo ya de levantar nuestra voz de protesta pidiendo paz, armonía, bienestar y tranquilidad en bien de nuestro país.