Nada nuevo bajo el sol

RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO

El mundo sigue igual, y lo que es más grave va empeorando, a todo nivel la naturaleza se va muriendo de a poco, el clima se va descontrolando cada día más, el hombre ha perfeccionado la maquinaria para matar individual y masivamente a sus semejantes. Lo que gobierna la mentalidad humana es la sed de poder, la ambición, el ego gigante con visión personalista, que todos tenemos, unos a la vista, otros muy escondido, pero la humanidad no muestra nada nuevo bajo el sol, en lo que concierne a un cambio de actitud frente a su prójimo, ni a todo lo que lo rodea. }

Solo hemos logrado saltos gigantescos en lo que tiene que ver a tecnología, armamentismo, en lo primero, nos mantiene cautivos, insensibles, embobados, pendientes de un dispositivo que pone pautas a nuestro proceder diario. Si bien es cierto, los avances en la medicina han sido considerables, también es cierto que una gran mayoría de personas no tiene acceso a esos avances, por una riqueza repartida en grandes porciones entre poca gente. Sin embargo, se han fabricado y sofisticado asombrosamente las armas de extinción, que en minutos pueden desaparecer a pueblos enteros del mapa, por defender fronteras que solo nos dividen, arropados con banderas que nos separan.

No hay nada nuevo bajo el sol, nada nuevo y lo lamentable es que, a la par de lo nuevo hay muy pocas cosas buenas. Los políticos siguen ofertando cosas que jamás cumplirán; la ruralidad continúa sumergida en una marginalidad y pobreza que asusta, esperando una redención que nunca llega, mientras la corrupción sigue contaminando con su virus asqueroso, refugiados en una impunidad de leyes que solo se cumplen con los de abajo.

Nada nuevo seguramente sucederá en los próximos comicios de febrero del 2023, estoy rogando a Dios porque me tapen la boca y me sentiría muy feliz si eso pasa, también imploro a la misericordia divina, porque la delincuencia se detenga, porque ya dejemos de ocupar los primeros lugares del mundo en desnutrición infantil, porque los alcaldes y prefectos elegidos el próximo año trabajen anteponiendo la honestidad en todos sus actos y también el pueblo haga su parte. Nada nuevo en la educación, en la que la innovación brilla por su ausencia.

Las nuevas generaciones, en un creciente porcentaje, muestran una apatía terrible ante la realidad de su país, se meten en una nube rosa, y lo que pase afuera les importa un soberano carajo. ¿Qué de nuevo pueden aportar al Ecuador con esa actitud?

El panorama no es nada alentador, pero sigamos soñando en que vendrán nuevos tiempos que traerán renovación en las estructuras sociales y políticas de esta amada patria. Mientras tanto no se vislumbra nada nuevo bajo el sol. O debo decir bajo esta lluvia que al parecer se resiste a irse de Loja ¡Que temporal tan malo que tenemos!