Celebraciones, tragedias y crisis gubernamental

Antonio C. Maldonado V. 

En medio de las festividades por la Fundación de la Perla del Pacífico hace 487 años por el español Francisco de Orellana, aunque la existencia de Guayaquil ya existió antes de la llegada de los invasores, debido a lo cual en la ciudad de Guayaquil que se destaca en el arte por los monumentos existe el del Rey Guayas y la Princesa Quill, en la Av. Benjamín Rosales; en la celebración los guayaquileños hicieron derroche del arte en todas sus manifestaciones artísticas y culturales, folclóricas de la tradición de la danza y la vestimenta del pasado así como desfiles náuticos por el río Guayas todo eso y mucho más contó con el auspicio de la Municipalidad, también las barriadas de la periferia; por su parte la Fuerza Naval del Ecuador, realizó el desfile por las principales avenidas de Guayaquil, que al concluir el Primer Mandatario en su intervención conmemorativa felicitó a la Fuerza Naval por su gran desempeño en la requisa de drogas, comprometiéndose a proporcionar toda la ayuda que se requiera y la soberanía marítima. Esperemos que luego de las festividades julianas no rebrote con mayor fuerza el virus de la pandemia. 

Pero como no todo es alegría paralelamente a dicha celebración y una serie más de similares en el país como provincializaciones, cantonizaciones y parroquializaciones, dentro de ese ambiente de festividad nacional la tragedia enraizada se hizo presente en la provincia de Carchi con terremotos de magnitud 5.7, que produjeron destrucción de viviendas quedando muchas familias en soletas clamando por el apoyo de los organismos seccionales y nacionales; por otra parte en muchas localidades del país, no solamente en la capital de la República que es lo que se difunde el cambio climático a diferencia de Europa y EE.UU., que produce gigantescos incendios forestales y la temperatura rebasa los 40 grados centígrados; en nuestro país también en ciudades como la nuestra la temperatura baja hasta 7 grados y la lluvia intermitente ha producido graves problemas en la salud de los habitantes, además en el sistema de agua potable dejando sin el líquido elemento a grandes sectores de la población conjugando está delicada situación con otro tipo de enfermedades a más de las ya existentes por causa de la eterna pandemia que ha sentado sus raíces en este planeta y la alerta de la OMS de la viruela del mono. 

Frente a esta dramática situación que vive el país el Gobierno Nacional continúa en crisis que por diversas razones brotan a diario; un bien Gobierno para salir adelante debe articular tres ejes fundamentales: la política, la economía y la gestión institucional del Ejecutivo, algo similar a lo que hacen en la empresa privada, esto es, que periódicamente recibe información de su funcionamiento para corregir a tiempo y lo fundamental que siempre me he permitido recordar es que debe trabajar con lo más selecto de personal especializado desechando a los colaboradores que siempre y a todo le dicen que está muy bien y siempre estar escuchando a los que le digan no cuando está equivocado.  

Esperemos salir pronto de esos embrollos y poner freno al montón de subsidios que drenan pesadamente en el presupuesto nacional cada vez que alguna tragedia lo requiere.