Loja y su literatura en la VIII Feria Internacional del Libro de Guayaquil 2022

Galo Guerrero-Jiménez

Tuve el honor de ser invitado por la académica, periodista y crítica literaria, Cecilia Ansaldo Briones, directora de contenidos de la VIII Feria Internacional del Libro de Guayaquil 2022, para participar con la ponencia “Loja y su literatura” dentro de la Mesa Literaria con el tema “Tres ciudades ecuatorianas y su literatura: Riobamba, Manabí y Loja”. El objetivo, a decir de su directora, consistió en “dar una semblanza de las actividades de esas ciudades en los últimos cincuenta años, para llenar nuestro arraigado desconocimiento de las actividades distantes a las urbes nucleares”.

En efecto, conocer y validar desde hace 50 años hasta hoy lo que ha producido Loja a través de sus autores y de las instituciones públicas y privadas que han hecho posible la publicación y difusión de nuestra literatura lojana es una tarea prolija, de tiempo, de pasión y de búsqueda y localización de todo este torrente de novela, poesía, relato y ensayo que se ha escrito con mucha dinamia y desde el ángulo de lo que afirma Juan Domingo Argüelles: “Los libros no contienen únicamente virtudes informativas, sino sobre todo una serie de valores culturales, fundamentado en la tradición de los siglos” (2017), lo cual hace posible que este bagaje cultural y artístico-social sea leído con fluidez porque se trata de un trabajo escrito con sobriedad literaria aunque, lamentablemente no sea conocido ni disfrutado por una gran mayoría, dado que, como señala el mismo Argüelles: “No es un secreto para nadie que la obligatoriedad de la lectura desde las aulas ha llevado a resultados contraproducentes porque se fundamenta, implícita y a veces explícitamente, en la creencia de que leer es aburrido, lo cual se ejemplifica también con el ejercicio asalariado de quienes imponen la lectura como tarea aunque ellos mismos no la disfruten y, en el peor de los casos, ni siquiera la practiquen” (2017).

Sin embargo, pese a esta circunstancia general de falta de lectores asiduos, me amparo en el criterio de Pep Albanell, cuando afirma que, “aunque parezca que el libro, como soporte, pueda ser arrumbado por las nuevas tecnologías de la comunicación, la lectura, por este plus íntimo que conlleva, por esta forma mágica que tiene de conectar con quien la practica, continuará siendo, hasta nueva alarma, uno de los más excelentes vehículos culturales y de comunicación” (2002) y de disfrute que le es inherente al lector prolijo, y que, por ende, le ha sido posible leer alguna de las 162 novelas que la literatura lojana ha producido desde la Colonia hasta nuestros días, y que es el género más significativo, según el académico Fausto Aguirre (2022), que mejor se trabaja estética y socio-culturalmente; le sigue la poesía, el cuento y el ensayo.   

Es de destacar que la producción literaria en Loja es muy abundante y significativa; será porque la temática del humor, el amor, la migración, el romanticismo, la religión, el costumbrismo, los problemas socio-económicos, lo cultural, la educación, la historia, la antropología social, los mitos, las creencias, la crudeza humana, lo marginal, la investigación, son, entre otros, los temas trabajados con mucho empeño, sensibilidad y con un adecuado raciocinio como efecto del porte intelectual y cultural que les caracteriza a cada uno de los escritores lojanos.

Se destaca la presencia permanente de la publicación de las revistas literarias Suridea y Mediodía, así como la convocatoria anual del Simposio Nacional e Internacional de Literatura Pablo Palacio y el Premio Anual de Literatura Miguel Riofrío, promovidos por la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo de Loja. Al igual que, desde Loja se ha dado cabida para la difusión y publicación de la literatura ecuatoriana a través de sus autores de diversas partes de país, y desde la Colonia hasta la época actual, tal como sucedió con el Proyecto “Biblioteca Básica de Autores Ecuatorianos” promovido por la Universidad Técnica Particular de Loja, en los años 2015 y 2016, en el que se publicó una muestra representativa de más de 100 autores ecuatorianos bajo la dirección editorial de los escritores Juan Valdano y Francisco Proaño.

En fin, son varios los proyectos literarios y autores independientes que han publicado su obra en instituciones, tales como, en su orden, la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Loja, la Universidad Técnica Particular de Loja, la Editorial SP en asocio con la Imprenta Graficplus, Universidad Nacional de Loja, Diario La Hora de Loja y la Prefectura Provincial de Loja, que han hecho posible la impresión y difusión de más de 500 obras literarias desde la década de 1980 hasta el año 2022.