Carrera de Odontología – Universidad Nacional de Loja

Vicente Paúl Maldonado Quezada

“Ustedes como personas sonrían siempre, ya que esa sonrisa permite que tus dientes respiren y der esa forma se oxigenen, porque cada vez que sonríes a una persona, generas un acto de amor, lo que se convierte en un hecho muy hermoso y satisfactorio”. ¡Seamos la razón de que alguien sonría hoy! Lara Kelly. (2022)

Kelly Michelle Lara Espinoza, Egresada de la Carrera de Odontología de la Universidad Nacional de Loja, sostiene que muchos son los sentimientos, que en estos momentos quisiera expresar, pero sin duda alguna, las palabras se quedarían cortas y los pensamientos incompletos para uno demostrar la emoción que nos embarga. Emoción, que es una pequeña parte de la recompensa que hemos obtenido de nuestros años de estudio y dedicación, y que demuestran que con cariño, abnegación y tesón se logran todas las metas que uno se proponga en nuestras vidas. Todos los que hoy egresamos, hemos afrontado de alguna u otra forma gran cantidad de situaciones las cuales pudieron haber sido buenas o malas, pero en realidad no importa del tipo que hayan sido, lo verdaderamente interesante es la enseñanza que hemos obtenido de ellas por pequeñas que estas sean, porque de estas experiencias se obtiene un gran conglomerado, que ha contribuido no solo a la percepción de conocimientos en nuestra área, sino también al desarrollo de una gran madurez, cualidad ésta imprescindible para nuestro crecimiento personal y profesional. Este logro que hoy nos emociona no solo se debe a nuestro desempeño como estudiantes, también tenemos que reconocer el invalorable apoyo que nos prestaron muchas personas, que en su momento nos brindaron su ayuda y consejos, y que hoy vemos los frutos de su palabra amiga, la cual siempre tendrá nuestra gratitud. Hoy quiero agradecer primeramente a Dios, que nos haya permitido lograr alcanzar esta meta, la cual constituye orgullo para nosotros y los nuestros. A nuestros padres, incondicionales ante todo, siempre brindándonos su apoyo y amor, sin poner a cambio ninguna condición. Siempre pendientes de nuestros triunfos y fracasos, tolerando nuestras rabias, secando las lágrimas de la derrota y celebrando las alegrías de la victoria. Para todos ellos un fuerte abrazo, como muestra de nuestro amor y respeto. Una mención muy especial merecen las autoridades, docentes como la Dra. Amparito Castillo Granda, quien con su ejemplo de docente, amiga nos supo guiar por el mejor camino del bien, empleados, pacientes y nuestros mismos compañeros de aula, ya que a lo largo de los años de estudio de nuestra carrera nos han brindado apoyo, conocimientos y orientación en cada una de las situaciones planteadas en las distintas materias y procedimientos clínicos que se nos han presentado. Su constancia y fe en nosotros nos han enseñado no solo a diagnosticar una patología, sino también a reconocer el carisma, la mística y la profesionalidad de las personas que poseen en el alma y la sangre uno de los dones más admirables que se pueda tener: paciencia y capacidad para enseñar. A todas aquellas personas que por alguna u otra razón, no pudieron brindarnos su apoyo o solidaridad en los momentos más difíciles de la carrera, no se preocupen, ya que gracias a ellos nos llenamos de valor y esperanza, para afrontar con dignidad y entereza cualquier situación por difícil que ésta haya sido, logrando desarrollar en nosotros una gran autoestima y sentimiento de autosuficiencia, pero a su vez de humildad y espíritu de autocrítica. Por último, quiero expresar nuestro sentimiento sincero de amor y agradecimiento a la Universidad Nacional de Loja, por habernos acogido en su seno como una madre buena y preocupada, la cual nos ha brindado de manera responsable y desinteresada el más grande de los tesoros que se le pueda brindar a una persona.